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Espacio patrocinadoLa volatilidad se ha apoderado nuevamente de los mercados financieros globales este viernes. Los futuros del S&P 500 y del Nasdaq 100 cayeron un 0.2%, reflejando el nerviosismo tras la entrada del Nasdaq en territorio de corrección. Esta tendencia avanza tras el anuncio de Donald Trump de extender la tregua de ataques a la infraestructura energética iraní hasta el 6 de abril.
La decisión busca dar más tiempo a unas negociaciones que Washington califica de positivas, a pesar del silencio de Teherán. Trump afirmó en Truth Social: A petición del gobierno iraní, que esta declaración sirva para representar que estoy pausando el periodo de destrucción de plantas de energía».
El mercado interpreta esta pausa como una señal de que la administración busca evitar un impacto inflacionario mayor antes de las elecciones de medio término.
Esta eventual escalada podría tener conseceuncias desastrosas para los precios de la energía en todo el mundo. Incluso, los EE. UU. podrían verse afectados a pesar de tener cierta autonomía energética.
Es importante destacar que el sector energético sigue bajo una presión extrema. El crudo Brent subió casi un 2.6% situándose en los $110,83 por barril, mientras que el WTI avanza hasta los $96.52.
Paola Rodriguez-Masiu, analista jefe de Rystad Energy, advirtió en CNBC sobre la fragilidad del sistema. «El mercado petrolero no reaccionó de menos a la interrupción en el Estrecho de Ormuz, sino que la absorbió, esa fase está terminando», remarcó.
Incertidumbre geopolítica e impacto en los mercados globales
A pesar de los gestos de distensión, como la supuesta liberación de 10 buques petroleros por parte de Irán, la desconfianza persiste.
El Pentágono considera enviar 10.000 soldados adicionales al Medio Oriente, lo que alimenta los temores de un conflicto prolongado. Adam Parker, fundador de Trivariate Research, señaló al mismo medio que los mercados globales se dirigen «a la baja en el mediano plazo hasta que tengamos más certeza».
Asimismo, las bolsas europeas han retomado su senda bajista. El Stoxx 600 cayó un 0.8%, con el DAX alemán liderando las pérdidas al retroceder un 1%. Es importante tener en consideración que la reunión del G7 en Francia también genera tensiones diplomáticas tras la exclusión de Sudáfrica.
Por otro lado, el mercado de criptomonedas refleja esta misma cautela institucional. Según datos de CoinMarketCap, los activos digitales muestran una tendencia mixta con una ligera inclinación a la baja:
- Bitcoin: cotiza alrededor de los $66.634, luchando por no seguir perdiendo soportes clave.
- Ethereum (ETH): nuevamente pierde la barrera de los $2.000, siguiendo la tendencia de los valores tecnológicos del Nasdaq.
- BNB y SOL: registran variaciones negativas fuertes, operando en sintonía con el sentimiento general de pesimismo que domina Wall Street.
Refugios seguros y expectativas de tasas de interés
Tras varias jornadas de corrección, el oro ha experimentado un repunte derivado de las compras baratas. Esto le permite subir 0.94% hasta los $4.417 por onza. El metal se encamina a su cuarta pérdida semanal consecutiva debido a la fortaleza del dólar.
Carlo Alberto De Casa, analista de Swissquote, afirmó que esa commodity seguirá «en territorio volátil hasta que haya más claridad sobre la situación entre EE. UU. e Irán».
En líneas generales, las expectativas sobre la política monetaria han cambiado drásticamente. Los operadores descartan por ahora cualquier posibilidad de recortes de tipos por parte de la Fed en 2026.
Según la herramienta FedWatch de CME, ahora existe un 40% de probabilidad de una subida de tipos antes de fin de año. Por consiguiente, el mercado se prepara para un escenario de tipos altos sostenidos si la inflación energética no cede.
