Bitcoin gana terreno mientras el oro atraviesa su peor racha en décadas

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El mercado global atraviesa un cambio de narrativa poco habitual, con el oro -histórico activo refugio- registrando una de sus peores rachas en décadas, mientras Bitcoin recupera protagonismo. Esta divergencia no solo responde a movimientos de precio, sino también a un ajuste en la percepción de valor entre activos tradicionales y digitales.

Al mismo tiempo, las tensiones geopolíticas y los flujos de capital comienzan a inclinar la balanza a favor de BTC, reactivando el debate sobre su papel como «oro digital».

Bitcoin gana terreno mientras el oro pierde impulso

El oro ha registrado una caída significativa, con un descenso cercano al 27% desde sus máximos de enero y alrededor del 12% desde finales de febrero, lo que marca su racha de pérdidas más prolongada en décadas, según datos del mercado spot.

Este retroceso ha llevado al metal a poner a prueba niveles técnicos clave, incluida su media móvil de 200 días, donde ha encontrado cierto soporte. Aun así, el deterioro estructural persiste pese a un leve rebote reciente.

Al mismo tiempo, Bitcoin ha logrado sostenerse por encima de los $70.000, lo que ha impulsado la relación BTC/oro hacia niveles cercanos a 16 onzas por BTC, frente a las aproximadamente 12 onzas registradas antes de la reciente escalada geopolítica. Este movimiento representa un aumento cercano al 30% en la fortaleza relativa de Bitcoin frente al oro.

La relación BTC/oro redefine el ciclo entre activos refugio

El comportamiento relativo entre ambos activos no es nuevo, aunque cobra mayor relevancia en el contexto actual. Históricamente, el oro suele liderar los primeros tramos alcistas en entornos de incertidumbre, para luego estabilizarse y dar paso a Bitcoin en fases posteriores del ciclo.

Ese patrón comienza a repetirse. Diversos análisis muestran que la relación BTC/oro mantiene una tendencia ascendente en los últimos años, pasando de poco más de una onza en 2017 a niveles cercanos a 16 onzas en la actualidad.

A partir de esta evolución, algunos analistas consideran que el movimiento podría extenderse si el oro confirma señales de agotamiento y Bitcoin logra sostener su resiliencia en un entorno macroeconómico complejo.

Flujos de capital refuerzan el cambio de narrativa

Más allá del precio, los flujos de capital comienzan a respaldar este cambio de dinámica. Los ETF respaldados en oro han registrado salidas de miles de millones de dólares en la última semana, mientras que los ETF de Bitcoin han captado aproximadamente $2.500 millones en el último mes.

Este contraste apunta a un reposicionamiento institucional progresivo, en el que parte del capital que tradicionalmente se dirigía al oro comienza a desplazarse hacia alternativas dentro del ecosistema cripto.

A su vez, algunos analistas señalan que ambos activos no mantienen necesariamente una correlación inversa directa, ya que responden a factores distintos dentro de un mismo entorno macro.

En el trasfondo, el mercado atraviesa una fase de transición en la que Bitcoin gana terreno frente al oro y refuerza su papel como activo relevante dentro del sistema financiero global, especialmente en escenarios de incertidumbre.

Julio Molina
Julio Molina
Soy un joven de Venezuela, apasionado por la tecnología, la innovación y los sucesos económicos que moldean el mundo actual. Mi interés por las criptomonedas me llevó a profundizar en el ecosistema blockchain, con un enfoque especial en el sudeste asiático.

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