El mal momento para el oro y la plata se extiende ante los temores de inflación

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Durante la jornada de este jueves, el oro y la plata se suman a una liquidación masiva en los mercados globales. Con caídas del 3% y 5% respectivamente estos metales se suman al miedo generalizado entre los inversores.

La situación global, sobre todo la guerra en Irán, se mantienen como la principal fuente de incertidumbre para los mercados financieros. 

Según datos de CNBC, el precio del oro al contado retrocede hasta los $4.697 (-4.17%) por onza, mientras que la plata se situa en los $71.35 (-8.19%). Esta corrección ocurre en un contexto de pánico por la prolongación de la guerra en Irán y su impacto directo en la inflación energética global.

Básicamente, los inversores están abandonando los activos de refugio tradicionales para obtener liquidez inmediata ante la caída de las acciones y los bonos. Las empresas mineras también han sentido el impacto, con caídas superiores al 6% en compañías como Fresnillo y Coeur Mining. Por lo tanto, el sentimiento de aversión al riesgo domina las mesas de negociación en Nueva York y Europa.

Es importante destacar que la Reserva Federal y otros bancos centrales mantienen las tasas de interés estables debido a la incertidumbre del conflicto.

Sin embargo, el Banco de Japón ya ha advertido que los riesgos inflacionarios están sesgados al alza debido a la crisis en el Medio Oriente. De hecho, los precios del petróleo y el gas se dispararon recientemente tras ataques a instalaciones energéticas en Irán y Qatar.

El mal momento para el oro y la plata se extiende ante los temores de inflación.
El precio del oro retrocede ante la presión global. Fuente: CNBC

El dólar y los costos logísticos presionan al oro y la plata a la baja

La fortaleza del dólar estadounidense ha encarecido el oro y la plata para los compradores que utilizan otras divisas, presionando los precios a la baja. Asimismo, el cierre de rutas marítimas y espacios aéreos está complicando el transporte físico de lingotes de oro, aumentando los costos de transacción.

Esto se convierte en un dolor de cabeza para los inversores que buscan salvaguardar sus capitales. La situación internacional no ofrece esperanzas de una salida rápida del mal momento. 

Esto impulsa a los fondos de inversión apalancados a reducir su exposición al riesgo en todos los sectores para cubrir los altos costos de endeudamiento.

Esto ha provocado que la plata sufra su mayor volatilidad diaria desde la década de 1980, corrigiendo parte de las ganancias récord obtenidas en 2025. En cualquier caso, los analistas sugieren que los inversores están liquidando los activos que mejor se habían desempeñado para financiar otras obligaciones.

Vale la pena acotar que el oro subió un 66% y la plata un 135% durante el año pasado, lo que deja margen para tomas de beneficios.

Según expertos de AJ Bell, consultados por CNBC, la caída actual refleja una búsqueda desesperada de efectivo por parte de los grandes portafolios institucionales. Por consiguiente, incluso los activos considerados seguros no están exentos de la volatilidad causada por el choque energético actual.

Perspectivas de política monetaria en Europa

Los bancos centrales de la eurozona y el Reino Unido actualizarán sus políticas monetarias este jueves bajo una gran presión.

El Banco Nacional de Suiza ya ha señalado su disposición a intervenir en el mercado de divisas si la guerra continúa arrastrando a las economías regionales. El objetivo es evitar que la volatilidad de las materias primas desestabilice por completo los precios al consumidor.

Por otro lado, la parálisis en el Estrecho de Hormuz sigue siendo el factor determinante para la trayectoria de los metales preciosos en el corto plazo.

Mientras el suministro de energía sea incierto, los mercados financieros seguirán operando bajo un esquema de alta sensibilidad a las noticias geopolíticas. La correlación entre el oro y el petróleo parece haberse estrechado debido a la naturaleza inflacionaria de este conflicto.

En cualquier caso, el comportamiento de los metales en 2026 está siendo mucho más errático que el ciclo alcista constante visto anteriormente.

Mientras tanto, los traders monitorean los niveles de soporte técnico para identificar si esta caída es una corrección saludable o el inicio de una tendencia bajista prolongada. El futuro del mercado de metales depende ahora de la diplomacia y la estabilidad de las rutas comerciales.

Alejandro Gil
Alejandro Gil
Alejandro es periodista especializado en la cobertura del mundo financiero.

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