Mientras el mercado se mueve, la información oportuna marca la diferencia → Recibe actualizaciones en nuestro canal oficial de WhatsApp.
Este miércoles concluyó la reunión de dos días del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) sin mayores sorpresas. Tal como se esperaba, el banco central dejó sin cambios la tasa de interés en el rango de 3,5% a 3,75% y existen pocas probabilidades de que esta baje en la próxima reunión. La razón es la amenaza de un repunte inflacionario como consecuencia de la guerra en Oriente Medio.
La decisión de política monetaria en EE. UU. se anunció en medio de una mayor escalada del conflicto con Irán. Tras el ataque de EE. UU. e Israel contra el mayor complejo gasífero iraní de South Pars, las autoridades persas anunciaron represalias contra refinerías y centros de producción en países del Golfo.
Esta escalada incrementa significativamente las probabilidades de un repunte inflacionario global. Por ello, la Reserva Federal se ve obligada a mantener una política monetaria restrictiva. El presidente del banco central, Jerome Powell, durante su penúltima aparición antes de dejar el cargo, ofreció detalles de este encuentro del FOMC.
Durante la tradicional conferencia de prensa, el funcionario subrayó que el Comité consideró prudente mantener la tasa de interés sin cambios. Powell señaló que la inflación se mantiene por encima de lo esperado para justificar un recorte.
La tasa de interés probablemente se mantendrá sin cambios
Durante la conferencia, Powell indicó que la inflación PCE marcaría un 2,7% interanual en 2026, mientras que en 2027 sería de 2,2%. Aunque no existe una hoja de ruta definida para recortes de tipos, ya que las decisiones se toman en cada reunión, enfatizó que la paciencia será clave.
Una reportera de The New York Times consultó sobre las estrategias frente al hecho de que la inflación lleva cinco años por encima del 2%. Powell respondió que en los últimos años la inflación ha estado afectada por varios shocks, siendo los más relevantes los aranceles y la situación en Oriente Medio.
Aseguró que una parte importante de la inflación actual (entre 0,5% y 0,75% del núcleo inflacionario) proviene directamente del efecto de los aranceles. En consecuencia, la Fed debe asegurarse de que ese impacto desaparezca antes de considerar avances reales.
Por su parte, respecto a los acontecimientos en Oriente Medio, indicó que sus efectos sobre la economía son inciertos. «Es demasiado pronto para conocer el alcance y la duración de los efectos potenciales en la economía», expresó. Aunque la Fed suele ignorar factores transitorios, ahora debe observar más de cerca la situación con Irán, especialmente si las expectativas de inflación permanecen estables.
En líneas generales, destacó que la política monetaria se mantiene en una posición neutral, buscando equilibrar el mercado laboral sin generar presiones adicionales sobre la inflación.
La subida de las proyecciones de inflación
El aumento en las proyecciones de inflación de la Fed generó inquietud, y Powell abordó este tema. Aunque reconoció que los precios de la energía influyen en esta tendencia, destacó que los aranceles tienen un mayor peso.
El progreso en la reducción de los precios de bienes básicos, afectados por los aranceles, ha sido más lento de lo esperado. Según Powell, el banco central anticipaba que estos efectos serían temporales, pero en la práctica se están «prolongando».
Por otro lado, el presidente de la Fed reconoció que EE. UU. produce más petróleo que en décadas anteriores, lo que le permite amortiguar parcialmente el impacto del conflicto en Oriente Medio. Sin embargo, no se puede asumir que esto impulse significativamente la inversión o el crecimiento económico en el corto plazo, dado que las petroleras no aumentarán su producción de forma inmediata.
Powell advirtió que la acumulación de eventos como la pandemia, los aranceles y la guerra en Oriente Medio representa un riesgo relevante. No se trata de un evento aislado, sino de una secuencia que podría desgastar la confianza de los mercados y de los hogares. Señaló que su mayor preocupación es que la población deje de creer que la inflación volverá al 2%. Si las expectativas se desanclan, el control de la inflación se vuelve mucho más complejo.
Reacción de las criptomonedas
Al momento de redactar esta nota, las palabras de Powell sobre la decisión de tasas no pasan desapercibidas en el mercado de criptomonedas. Los inversores interpretan la falta de recortes y el aumento de las expectativas inflacionarias como una señal negativa.
Según CoinMarketCap, el precio de Bitcoin retrocede un 4,6% en 24 horas, mientras que en una semana las ganancias se reducen hasta cerca de un 1%. Las principales criptomonedas muestran un comportamiento similar.
Mientras tanto, el índice S&P 500 también registra caídas y refleja un -1,1%, según datos de CNBC. El Nasdaq presenta un movimiento similar con un -1,2%.
En las próximas horas es probable que aumente la volatilidad en los mercados de renta variable a medida que los inversores asimilan las declaraciones de Powell.
Reacciones de analistas y expertos
Tras las declaraciones de Powell, las reacciones de analistas no se hicieron esperar. Durante la cobertura de Bloomberg TV surgieron diversas interpretaciones sobre este encuentro del FOMC.
Por ejemplo, Torsten Slok, economista jefe de Apollo, señaló que la salida de Powell de la presidencia de la Fed podría cambiar el panorama por completo. Aunque la decisión de mantener la tasa sin cambios fue de 11 a 1, considera que esa aparente unanimidad no refleja el verdadero nivel de desacuerdo.
Según explicó, con un nuevo presidente al frente de la Fed podría configurarse un escenario distinto. También destacó que existe una elevada incertidumbre sobre la sucesión de Powell, lo que podría afectar la credibilidad del banco central.
