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Los datos recientes muestran un fuerte renacimiento del interés institucional por la exposición a Bitcoin. Las carteras de Wall Street continúan las fuertes compras de acciones de los fondos cotizados de bolsa (ETF) que ofrecen exposición a BTC. Este impulso viene ayudando a que el precio de la criptomoneda pionera se mantenga en racha a pesar del ambiente de tensión.
Según se refleja en el portal Farside Investors, este martes se cumplió la séptima jornada consecutiva con flujos de entrada dominantes hacia estos productos. Se trata de un elemento positivo que ratifica la visión de los inversores sobre este activo.
Es importante remarcar que el BTC es visto como una reserva de valor por parte de sus entusiastas aunque se trata de una afirmación ampliamente debatida.
En cualquier caso, a pesar de las tensiones derivadas del contexto geopolítico, la moneda se mantiene sólida en su recuperación parcial. De acuerdo con los datos del citado portal, durante las últimas 7 jornadas de cotización en la bolsa de valores, estos productos recibieron flujos de $1.162.2 millones. De estos, casi $400 millones entraron en lo que va de esta semana, es decir, entre lunes y martes.
La mayor parte de estos flujos se mueven hacia el fondo de BlackRock, IBIT. Este producto se consolida como el protagonista en este renacimiento del interés por Bitcoin entre el sector institucional. Sin embargo, otros fondos como FBTC de Fidelity también muestran un desempeño importante al captar buena parte de estos flujos.

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El peligro detrás del repentino renacimiento del interés por Bitcoin
Según expertos como JPMorgan, el buen desempeño de la renta variable durante las últimas jornadas es una expresión peligrosa de confianza. Los inversores dan por sentado que la guerra en Irán será de corta duración y de allí que muchos de ellos apuesten por posicionarse antes de la recuperación de las acciones. Este entusiasmo ha contagiado a los inversores del mundo de las criptomonedas.
Sin embargo, los analistas advierten que ese optimismo probablemente termine en decepción. Si el conflicto en el Medio Oriente se extiende es probable que el mundo financiero se asfixie ante la falta de liquidez relacionada con el mercado de hidrocarburos.
El cierre del Estrecho de Ormuz no es cualquier cosa y sus consecuencias podrían ser desastrosas para la economía y para los mercados financieros.
La situación vista durante las últimas jornadas en el contexto global sugieren que la guerra podría extenderse varias semanas más, lo que podría llevar a escenarios de pesadillas para los inversores de activos de riesgo.
En teoría, la Reserva Federal de los Estados Unidos no solo detendría los recortes a la tasa de interés, sino que en una situación extrema podrían anunciar subidas de tipos. Esto último está relacionado con un posible repunte inflacionario vinculado con los precios de la energía.
Aunque los EE. UU. son relativamente autosuficientes en materia de energía, la suposición de que esa economía puede sobrevivir económicamente por sí sola es una ilusión. En palabras simples, si la guerra se extiende y la costosa infraestructura petrolera del Medio Oriente continúa siendo destruida por Irán las consecuencias podrían ser desastrosas para los activos de renta variable.
Todo este contexto terminaría por afectar de manera negativa la visión de los institucionales sobre Bitcoin y anularía el actual interés.
