¿Quieres operar este fin de semana? Los índices sintéticos siguen activos → Explorar opciones.
Espacio patrocinadoEl negocio de la minería de Bitcoin atraviesa una transformación estratégica entre varias empresas del sector. En medio de la creciente demanda de infraestructura para inteligencia artificial, compañías como HIVE están comenzando a redirigir sus recursos hacia centros de datos capaces de soportar cargas de trabajo de alto rendimiento.
Este es el caso de HIVE Digital Technologies, que anunció una reducción progresiva de su actividad minera en Suecia mientras amplía su infraestructura de computación para IA en Canadá.
El movimiento refleja una tendencia cada vez más visible entre los mineros públicos de Bitcoin, que buscan nuevas fuentes de ingresos aprovechando su acceso a energía, centros de datos y sistemas avanzados de refrigeración.
HIVE reduce su producción de hash en Suecia
HIVE informó que está disminuyendo su producción de hashrate de Bitcoin en su instalación de Boden, Suecia, como parte de un cambio estratégico hacia infraestructura de inteligencia artificial y computación de alto rendimiento. La empresa señaló que sus operaciones en el país han enfrentado crecientes desafíos regulatorios y fiscales que han afectado la viabilidad económica del modelo tradicional de minería.
Según la compañía, las autoridades suecas habrían aplicado interpretaciones controvertidas de normas fiscales existentes, incluyendo la exigencia de depósitos de garantía vinculados a evaluaciones tributarias en disputa. HIVE aseguró que varios despachos legales, una firma contable internacional y expertos académicos en IVA sueco han respaldado su posición frente a estas interpretaciones.
La incertidumbre regulatoria resultante ha limitado la capacidad de la empresa para continuar operando su modelo de minería basado en equipos ASIC de manera económicamente sostenible. Por este motivo, la compañía anunció que explorará una retirada gradual más amplia de su producción de hash en Suecia.
Transformación de su centro de datos hacia infraestructura de IA
Como parte de esta transición, el centro de datos de 7 megavatios en Boden está siendo modernizado para cumplir con estándares Tier III de computación de alto rendimiento, lo que permitirá alojar clústeres de GPU destinados al entrenamiento e inferencia de modelos de inteligencia artificial.
La instalación se está adaptando para soportar arquitecturas de GPU NVIDIA GB300, diseñadas específicamente para cargas de trabajo avanzadas de IA.
Este cambio forma parte de una estrategia más amplia en la que HIVE busca posicionarse dentro del mercado de infraestructura tecnológica, aprovechando activos que anteriormente estaban destinados a la minería de criptomonedas.
Expansión de centros de datos en Canadá
Mientras reduce su actividad minera en Europa, la empresa también está ampliando su presencia en el sector de computación de alto rendimiento (HPC) en América del Norte.
A través de su subsidiaria BUZZ High Performance Computing, HIVE está expandiendo su infraestructura de centros de datos refrigerados por líquido en Canadá. La compañía planea aumentar su capacidad desde 4 megavatios en Manitoba hasta 16,6 megavatios distribuidos entre dos provincias, gracias a una asociación estratégica con Bell Canada AI Fabric.
El plan incluye la apertura de un nuevo centro de colocación en Columbia Británica, que aportará inicialmente 5 MW de capacidad, con la posibilidad de ampliarse en 7,6 MW adicionales.
En conjunto, la empresa prevé desplegar aproximadamente 4.000 GPU optimizadas para IA en el corto plazo, con una hoja de ruta que podría superar las 6.000 GPU a medida que se amplíen las instalaciones.
Además, HIVE estima que su negocio de computación de alto rendimiento podría generar unos $200 millones en ingresos anualizados para el cierre de su ejercicio fiscal el 31 de marzo de 2027.
La estrategia refleja una evolución más amplia dentro de la industria minera de Bitcoin. Aunque los equipos ASIC utilizados para minería no pueden ejecutar cargas de trabajo de inteligencia artificial, los operadores suelen disponer de infraestructura energética y de centros de datos que pueden adaptarse para el despliegue de GPU utilizadas en IA.
