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Espacio patrocinadoEl mercado de divisas entró en una fase de pánico intenso tras la escalada del conflicto entre EE. UU., e Israel contra Irán. El dólar estadounidense emerge como el poder absoluto e indiscutible de la última semana. El billete verde registrando su mayor avance en más de un año, mientras el euro se desploma ante la amenaza de un shock energético.
La situación de tensión en el Medio Oriente promete llevar la inflación europea muy por encima de los objetivos del BCE. Esto último podría considerarse un golpe particularmente duro para esas economías que padecen desde hace años, cuando decidieron abandonar las compras de commodities a Rusia.
Esto último podría significar que la narrativa del dólar débil está terminando. Así, mientras las ballenas de Bitcoin y los inversores en oro buscan protección, el mercado de Forex reaccionó con una compra masiva de billetes verdes.
La necesidad de cobertura contra la volatilidad y el encarecimiento del barril de petróleo, (con el WTI subiendo $20 en días) crean una demanda forzada de dólares para asegurar pagos energéticos en un estrecho de Ormuz bajo fuego.
Este contexto particular es el que está consolidando al dólar con un poder absoluto entre las carteras de todas las modalidades. En ese sentido, rivales como el euro y otras monedas de mercados desarrollados no son capaces de mantener el mismo ritmo.
El euro retrocede al poder del dólar en medio de la amenaza inflacionaria
El par EUR/USD cerró la semana por debajo de 1.1600, su peor caída semanal en meses. La vulnerabilidad de Europa ante las importaciones de energía ha dejado al Banco Central Europeo (BCE) en una posición crítica:
- Inflación importada: el índice armonizado de precios de consumo (HICP) de la UE ya sorprendió al alza con un 1.9%, pero el salto del 25% en los precios del petróleo aún no se ha reflejado plenamente.
- Dilema de tipos: Christine Lagarde se enfrenta a un escenario donde la inflación superará el objetivo del 2% mientras el crecimiento del PIB se debilita (1,2%). El mercado ya descuenta que las bajadas de tipos están fuera de la mesa, apostando incluso por subidas antes de fin de año.
El índice del dólar (DXY) reclama los 100 puntos
El Índice Dólar (DXY) tocó un máximo de 15 semanas cerca de 99.70. Aunque el anuncio de Donald Trump sobre una posible conclusión rápida de la operación militar provocó una corrección hacia los 99.00, la estructura sigue siendo alcista.
En particular, el magnate republicano aseguró que probablemente entablará conversaciones con Teherán en el corto plazo. En cualquier caso, dos factores principales parecen darle poder al dólar.
El primero de ellos es el aislamiento energético. Los operadores ven a EE. UU. como una economía más aislada del shock de suministro gracias a su independencia energética. Esto claramente refuerza al USD como refugio cuando el sector de hidrocarburos experimenta fuertes coletazos derivados de la guerra.
El segundo elemento que cobra importancia es el giro de la Reserva Federal. Las apuestas por tres recortes de tipos este año se han evaporado.
Con el PCE en 3% y el mercado laboral deteriorándose (pérdida de 92.000 empleos en febrero), la Fed se enfrenta a la posibilidad de tener que mantener tipos altos o incluso subirlos si la inflación subyacente no cede.

Niveles técnicos a vigilar en el DXY
A continuación, se presentan algunos niveles técnico a tener en consideración, según un reciente análisis del portal MarketPulse.
- Resistencia: 99.70 (doble techo) y la zona crítica de 100.37 (máximos de noviembre).
- Soporte: 98.56 (media móvil de 200 horas) y el pivote clave de 98.00.
Es importante tener en consideración que la dirección del Forex en los próximos días dependerá de dos informes clave. Estos son el IPC de EE. UU. (miércoles) y el PCE (viernes). Si la inflación subyacente supera el 3.0%, el rally del dólar podría romper la barrera psicológica de los 100 puntos, aplastando cualquier intento de recuperación del Euro.
En líneas generales, se puede decir que el mercado está operando bajo aversión al riesgo total. Aunque las intervenciones del G7 para liberar reservas de petróleo podrían calmar los ánimos temporalmente, la incertidumbre sobre el Estrecho de Ormuz mantiene al dólar como el activo dominante.

