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Espacio patrocinadoTras diez días de enfrentamientos en Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el conflicto con Irán podría estar cerca de su final. En una entrevista telefónica, el mandatario aseguró que la guerra «está prácticamente terminada», aunque los combates y las tensiones en la región continúan.
No obstante, aunque las palabras del presidente reflejan una visión optimista sobre la evolución del conflicto, varios funcionarios estadounidenses y analistas militares mantienen evaluaciones más cautelosas sobre el desenlace de la crisis.
Donald Trump asegura que Irán ha quedado debilitado
Durante una entrevista con CBS News, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que las recientes operaciones de Estados Unidos e Israel han afectado severamente las capacidades militares de Irán. Según sus declaraciones, estas acciones destruyeron una parte significativa de la infraestructura militar iraní, incluidos sistemas de misiles, drones y redes de comunicación.
En ese contexto, Donald Trump afirmó que, a su juicio, la guerra está prácticamente terminada, al considerar que Irán habría perdido una parte significativa de su capacidad militar.
Según el presidente, el país ya no contaría con una Armada operativa ni con sistemas de comunicación efectivos, y su Fuerza Aérea habría quedado prácticamente inoperativa. Además, indicó que las operaciones recientes de Estados Unidos e Israel habrían destruido numerosos sistemas de armas.
Asimismo, el presidente estadounidense añadió que los drones iraníes están siendo destruidos «por todas partes, incluidas sus fábricas», lo que -según su evaluación- ha dejado al país con recursos militares muy limitados.
Sin embargo, estas declaraciones contrastan con comentarios recientes de su secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien advirtió que, aunque las fuerzas navales iraníes han sufrido pérdidas importantes, el conflicto aún podría prolongarse con nuevas operaciones militares en la región.
Estrecho de Ormuz sigue siendo un punto crítico
Otro de los temas centrales abordados por Donald Trump fue la situación en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el comercio energético. Se estima que alrededor del 20% del petróleo y gas global circula por este paso marítimo, por lo que cualquier interrupción podría generar riesgos significativos para la economía internacional.
En ese contexto, el presidente estadounidense aseguró que actualmente el estrecho permanece abierto y que las embarcaciones continúan transitando con normalidad. No obstante, advirtió a Irán que cualquier intento de bloquear esta ruta podría provocar una respuesta contundente por parte de Estados Unidos.
En sus declaraciones, Trump lanzó una advertencia directa al gobierno iraní al señalar que sería mejor que no intentaran ninguna acción inusual, ya que -según afirmó- un bloqueo del estrecho podría desencadenar consecuencias graves para el país.
Trump y Putin exploran una salida política al conflicto
El conflicto en Irán también fue uno de los temas centrales en una conversación telefónica mantenida el mismo día entre Trump y el presidente ruso Vladimir Putin. Según información difundida por el Kremlin, ambos líderes discutieron posibles vías para alcanzar una solución política al conflicto en Oriente Medio.
La conversación, que se prolongó aproximadamente una hora, Putin habría propuesto avanzar hacia un arreglo diplomático rápido, mientras que Trump reiteró su convicción de que el conflicto está cerca de su final.
El diálogo también abordó otros temas internacionales, incluyendo la situación en Ucrania y Venezuela, además de las implicaciones del conflicto en los mercados energéticos globales.
A pesar del tono optimista del presidente estadounidense, el futuro del conflicto sigue siendo incierto. La región continúa en un estado de alta tensión y los mercados internacionales permanecen atentos a cualquier evolución que pueda afectar la seguridad energética o la estabilidad geopolítica global.

