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Espacio patrocinadoSegún expertos consultados por CNBC, el precio del barril de petróleo podría alcanzar los tres dígitos si el conflicto en Medio Oriente se prolonga. En particular, numerosos buques han comenzado a abstenerse de transitar por la zona para evitar riesgos asociados a misiles o drones, lo que incrementa los costos logísticos debido a rutas marítimas más largas y seguros más elevados.
Vale la pena mencionar que el 31% del petróleo mundial transportado por mar transita por el estrecho de Ormuz. Esto lo convierte en una de las arterias comerciales más estratégicas del planeta. Actualmente, el pasaje atraviesa un estado de parálisis operativa parcial, con tráfico reducido y desvíos constantes.
Tras los bombardeos de EE. UU. e Israel, una combinación de advertencias militares y transmisiones de radio iraníes habría desatado un éxodo de petroleros, configurando un escenario de shock de oferta que algunos analistas comparan con tensiones no vistas desde la década de 1970.
Aunque Teherán no ha emitido un comunicado oficial confirmando un cierre formal, buques en tránsito informaron haber recibido avisos por radio de la Guardia Revolucionaria desaconsejando el paso. El resultado es inmediato: acumulación de embarcaciones fuera de la vía fluvial y desvío de cargamentos estratégicos hacia puertos considerados más seguros en India y el Sudeste Asiático, según reportes de prensa internacional.
La flotilla de espera amenaza con disparar el precio del barril de petróleo
Los datos de seguimiento marítimo muestran una «flotilla de espera» que crece hora tras hora. Al menos ocho petroleros se han detenido frente al Golfo de Omán, mientras grandes compañías navieras han ordenado reevaluar o suspender tránsitos por Ormuz, de acuerdo con informes citados por medios financieros.
Los desvíos de emergencia ya son una constante. El superpetrolero KHK Empress, cargado con crudo omaní, dio media vuelta en pleno estrecho para dirigirse hacia India. Otros buques, como el Eagle Veracruz -con 2 millones de barriles de crudo saudí-, permanecen anclados en el acceso occidental a la espera de nuevas instrucciones.
En el sector del gas natural licuado (GNL) también se registran consecuencias significativas. Al menos tres buques gaseros procedentes de Qatar, uno de los principales exportadores mundiales de GNL, interrumpieron su ruta. Dado que cerca del 20% del suministro global de GNL cruza por Ormuz, Europa y Asia enfrentan un riesgo creciente de tensión energética si la crisis se prolonga.
Los mercados de futuros y la brecha del fin de semana
Con los mercados financieros tradicionales cerrados durante el sábado y el domingo, el proceso de descubrimiento de precios se trasladó a plataformas de trading minorista y mercados electrónicos. De allí emergen dos señales relevantes.
El primero de ellos tiene que ver con la denominada cotización en la sombra. El barril de petróleo West Texas Intermediate (WTI) llegó a cotizar en plataformas como IG Group hasta los $75,33, lo que representa un salto del 12% respecto al cierre del viernes ($67,02).
La segunda tiene que ver con el escenario de los tres dígitos. Analistas advierten que, si Irán lograra bloquear de manera efectiva el estrecho, el mercado podría enfrentar una crisis de oferta comparable o incluso superior a episodios históricos como el embargo árabe de 1973, impulsando el crudo Brent por encima de los $100 y tensionando nuevamente los precios del gas hacia niveles similares a los máximos de 2022.
El contexto podría agravarse. La advertencia de EE. UU. a la navegación, sugiriendo que los buques se mantengan a 30 millas náuticas de activos militares estadounidenses, ha sido interpretada por parte de los armadores como un cierre operativo de facto de la vía.
Según declaraciones citadas por medios especializados, algunos analistas energéticos estimaban previamente en torno al 75% la probabilidad de que un conflicto a gran escala interrumpiera los flujos del Golfo, y los acontecimientos recientes parecen acercarse a ese escenario.
Las perspectivas sobre este contexto
El estrecho de Ormuz no es simplemente un corredor marítimo, sino un punto neurálgico para el equilibrio energético global. La interrupción de los aproximadamente 13 millones de barriles diarios que transitan por allí difícilmente puede ser compensada en el corto plazo por otras regiones productoras.
Esto implica que la reapertura de los mercados podría venir acompañada de fuertes ajustes en precios y volatilidad. Si no se garantiza la libre navegación mediante mecanismos de seguridad efectivos, el choque de oferta podría desencadenar una revaluación significativa de activos energéticos y refugios tradicionales como el oro, así como su equivalente digital XAUt.
Al cierre de esta nota, agencias internacionales reportaron que al menos tres tanqueros habrían sido afectados por impactos, según información difundida por Reuters.

















