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Recientemente, la Fundación Ethereum presentó sus planes de bifurcaciones hasta 2029. Estos consisten en 7 actualizaciones que serán fundamentales para el futuro de esta blockchain. Entre los elementos más llamativos de este conjunto de cambios es la respuesta de la red a la emergente amenaza de la computación cuántica.
En un movimiento que redefine la seguridad a largo plazo de la Web3, se reveló un ambicioso plan técnico para hacer que Ethereum sea resistente a la cuántica. El proyecto identifica cuatro vulnerabilidades críticas y propone una transición sistemática hacia la criptografía post-cuántica a través de siete bifurcaciones estratégicas.
¿Es la computación cuántica la sentencia de muerte de las blockchains actuales? Mientras la amenaza de ordenadores capaces de romper el cifrado tradicional deja de ser ciencia ficción, la Fundación Ethereum decidió tomar la delantera. El nuevo Strawmap técnico establece un calendario de cuatro años para reemplazar los pilares criptográficos actuales por soluciones diseñadas para resistir ataques de escala cuántica.
Lo más interesante de esto es que no se trata de un cambio abrupto, sino de una evolución gradual que sentará las bases de la resistencia a la computación cuántica.
Esto convierte a Ethereum en una de las primeras redes en ponerse en marcha para disipar los temores que actualmente acechan al sector cripto. Desde hace meses, grandes capitales abandonan sus posiciones en criptomonoedas ante esta amenaza que se dibuja en el horizonte.
Los pilares de la resistenccia a la computación cuántica
Como ya se mencionó, el plan no es un cambio brusco, sino una evolución controlada. A partir de ahora y hasta 2029, la red experimentará siete forks (bifurcaciones) programados aproximadamente cada seis meses. Este enfoque incremental permite endurecer el protocolo sin comprometer la estabilidad operativa.
Los pilares de esta transformación incluyen:
- Firmas de validadores (lean signatures): se planea reemplazar las firmas actuales BLS (Boneh-Lynn-Shacham) por firmas basadas en hashes, mucho más ligeras y seguras contra ataques cuánticos.
- Verificación de datos (STARKs vs. KZG): la red migrará sus compromisos de almacenamiento de datos desde KZG (Kate-Zaverucha-Goldberg) hacia pruebas basadas en STARK, eliminando dependencias de confianza tradicionales.
- Abstracción de cuentas nativa (EIP-8141): para proteger a los usuarios, Ethereum abandonará el esquema ECDSA (secp256k1) en favor de firmas post-cuánticas, facilitado por la implementación nativa de la abstracción de cuentas.
- Pruebas de conocimiento cero (ZK-Proofs): las pruebas actuales de la capa de aplicación (como Groth16) se actualizarán para utilizar firmas recursivas de la capa de protocolo, manteniendo la velocidad mientras se eleva la seguridad.
Si la ejecución de este strawmap se mantiene según lo previsto, para 2029 Ethereum se convertirá en la primera gran blockchain de contratos inteligentes totalmente resistente a la computación cuántica. Esta actualización no solo protege los activos actuales, sino que posiciona a Ethereum como la infraestructura más segura para las instituciones financieras que, como Citi, ya buscan bancarizar el ecosistema.
Las perspectivas de esta evolución de la red
Este anuncio marca un punto de inflexión en la madurez de esta blockchain. Al abordar el problema cuántico hoy, Ethereum está eliminando uno de los mayores riesgos de cisne negro que preocupaba a los inversores a largo plazo y a los reguladores por igual.
De tal modo, mientras otros protocolos ignoran el horizonte cuántico, Ethereum está construyendo las murallas necesarias para sobrevivir a la próxima década. Si el plan de siete bifurcaciones tiene éxito, la red no solo será la más descentralizada, sino también la más resistente ante las amenazas computacionales del futuro.

















