Regístrate en Bitget y obtén hasta 100 USDT en bonos completando simples tareas. Oferta por tiempo limitado.

Como parte de su plan Visión 2030, las autoridades de Arabia Saudita buscan atraer capitales globales hacia su economía. En ese marco, el reino anunció la apertura de su mercado de valores a inversores extranjeros, con el objetivo de liberalizar su sector financiero y reducir la histórica dependencia de la exportación de petróleo.

Hasta ahora, el acceso a las acciones de la Tadawul, la bolsa local, estaba restringido a inversores institucionales previamente aprobados por las autoridades. Sin embargo, desde febrero este esquema cambió y cualquier inversor que cumpla con los requisitos regulatorios podrá destinar capital a acciones de empresas saudíes.

Las nuevas disposiciones habilitan la participación de inversores individuales, pequeños fondos, oficinas familiares y otras estructuras de inversión. Estos actores podrán operar directamente con activos locales, sin recurrir a acuerdos de swap ni a fondos cotizados en bolsa (ETF). La noticia fue recibida de forma muy positiva por el mercado, generando un importante flujo anticipado de capitales hacia la plaza saudí.

Desde que la Autoridad del Mercado de Capital (CMA) comunicó la medida, el índice Tadawul All Share avanzó un 10%, logrando revertir los mínimos de 10 semanas que acumulaba hasta entonces. El repunte de las acciones refleja que los inversores interpretan esta apertura como un catalizador relevante para una reevaluación al alza del mercado, según señalaron analistas citados por Nikkei Asia.

Los riesgos de invertir en el mercado de valores de Arabia Saudita

Las oportunidades de inversión en Arabia Saudita son significativas. Se trata de uno de los mercados bursátiles con menor penetración extranjera en Medio Oriente, con una capitalización cercana a los $2.350 millones. En términos prácticos, es un mercado aún poco explorado, lo que podría ofrecer retornos atractivos en una fase temprana de apertura a capitales internacionales.

No obstante, los riesgos también son considerables. Uno de los principales es la estrecha vinculación entre los bonos corporativos y el Estado. A ello se suma el carácter altamente restrictivo del sistema político y regulatorio del país, un factor que reduce el atractivo para determinados perfiles de inversores.

En los últimos años, las autoridades saudíes han impulsado ciertas aperturas sociales y económicas, como la habilitación de cines, la emisión de visas turísticas y una mayor flexibilización en el consumo cultural. Sin embargo, muchas restricciones persisten, como la prohibición del consumo de bebidas alcohólicas, lo que limita la percepción de apertura total.

Si bien se han registrado avances relevantes en la incorporación de mujeres al ámbito laboral y educativo, todavía existen barreras culturales que restringen su plena participación en la vida económica. Este punto resulta especialmente sensible, considerando que representan cerca del 50% de la población. En términos generales, el Estado ha dado pasos importantes, pero los desafíos estructurales siguen presentes y afectan la percepción de riesgo país.

A medida que las reformas incluidas en el plan Visión 2030, como el derecho de los no musulmanes a poseer propiedades, comiencen a consolidarse, la entrada de capitales podría acelerarse. Sin embargo, el escenario más probable es un crecimiento gradual de los flujos de inversión, con una dinámica de mediano y largo plazo más que una avalancha inmediata de capital extranjero.

Deja un comentario