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En el argot del mundo financiero tradicional, el Bitcoin es sinónimo de volatilidad, mientras que el oro es visto como la otra cara: estabilidad. Sin embargo, durante este 2026 el metal dorado muestra una cara muy distinta a esta narrativa. Ahora, el oro presenta una inestabilidad superior a la de la mayor de las criptomonedas.
Según un reciente trabajo de Bloomberg, el oro está en la situación de precios cambiantes más aguda desde 2008 y el panorama no parece listo para cambiar. Tras el reciente pico de $5.597 por onza del pasado 29 de enero, el precio del oro sufrió una gigantesca caída que le lleva hasta los actuales $4.725/oz.
Esto representa un desplome de -15.2% desde esos máximos históricos, tal como se refleja en los datos de CoinMarketCap del token Tether Gold (XAUt). Entretanto, la volatilidad del metal dorado en 30 días ha subido hasta un vertiginoso 44%, según el citado reporte de Bloomberg. Se trata del punto más alto desde la crisis financiera de 2008.
Este nivel de volatilidad supera cómodamente al 39% del Bitcoin. Esto se convierte en una reversión particularmente llamativa, considerando que el oro es visto como un activo mucho más libre de volatilidad. Tal narrativa se sostiene sobre la base histórica de que los capitales que fluyen al oro lo hacen para buscar estabilidad más que rentabilidad.
Mientras tanto, la criptomoneda pionera es conocida por su alta volatilidad como factor constante al estar más expuesta a la especulación.

¿Cuáles son las causas de la actual volatilidad del oro?
Según analistas consultados por el mismo medio, el inusual comportamiento de esta commodity tiene su origen en Asia. En particular, los traders chinos estarían haciendo una fortuna con las recogidas de ganancias relacionadas con la venta de posiciones en oro. Los especuladores asiáticos probablemente se cuentan entre los compradores masivos de mediados de 2025.
En cualquier caso, es probable que la volatilidad del metal se mantenga en cierta medida. Pero lo que parece claro es que el precio subirá nuevamente, movido por la incertidumbre que emana desde los EE. UU.
La posibilidad de una Reserva Federal MAGA se convierte en uno de los principales dolores de cabeza para los inversores. El riesgo de invertir en activos denominados en dólares podría ser un motivo bastante fuerte para que los capitales se muevan hacia activos de reserva. Incluso los inversores más tolerantes podrían hacer sus apuestas de riesgo en acciones de otros mercados como Hong Kong.
De esta manera, se garantiza que la volatilidad del oro seguramente continuará en el corto plazo. Esto último considerando que las subidas generalmente son un imán para los especuladores. Para tener una idea de la intensidad del contexto actual, se debe considerar que en toda la historia de existencia de BTC solamente un par de veces ha sido menos volátil que el oro.
A pesar de esto, el rendimiento entre ambos activos durante los últimos meses es diametralmente opuesto. Así, mientras que el oro presenta un desempeño interanual de +67.57%, el Bitcoin exhibe un -19% en el mismo plazo.

















