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La actividad de minería de Bitcoin atraviesa uno de sus momentos más complejos desde finales de 2021. Una severa tormenta invernal en Estados Unidos obligó a varias de las principales firmas mineras del país a reducir o suspender operaciones, provocando una fuerte contracción del hashrate, la producción y los ingresos de la red.

El hashrate total cayó alrededor de 12% desde el 11 de noviembre, la mayor caída registrada desde octubre de 2021, cuando la red aún se recuperaba de la prohibición minera en China. Actualmente, la potencia de cómputo se ubica cerca de los 970 exahashes por segundo, su nivel más bajo desde septiembre de 2025, según datos de CryptoQuant.

El deterioro se aceleró durante la última semana, cuando el clima extremo afectó el suministro eléctrico en varios hubs mineros de Estados Unidos. Como resultado, empresas que cotizan en bolsa optaron por apagar equipos para proteger su infraestructura y cumplir con las solicitudes de restricción de consumo por parte de los operadores de red.

Ingresos y producción bajo presión

El impacto sobre la economía minera fue inmediato. Los ingresos diarios de la minería de BTC descendieron desde aproximadamente $45 millones el 22 de enero hasta un mínimo anual cercano a $28 millones apenas dos días después.

Si bien hubo un rebote parcial hacia la zona de $34 millones, el nivel sigue claramente por debajo de los promedios recientes, reflejando tanto la menor actividad de la red como la debilidad del precio de BTC tras su retroceso desde el máximo histórico de $126.000 hacia el área de $100.000.

La producción también mostró una contracción abrupta. Los mayores mineros que cotizan en bolsa redujeron su output diario de 77 BTC a solo 28 BTC. En el resto de la red, la producción cayó de 403 BTC diarios a 209 BTC, llevando el total generado por día a uno de sus niveles más bajos del último año.

En términos acumulados, el panorama no es más alentador. En una base móvil de 30 días, los mineros públicos registraron una caída de 48 BTC en producción, la más pronunciada desde mayo de 2024, poco después del último halving. Los mineros no públicos, por su parte, redujeron su producción en 215 BTC, el mayor descenso desde julio de 2024.

Rentabilidad en mínimos y señales de estrés estructural

La rentabilidad del sector también se ha deteriorado con rapidez. El índice de sostenibilidad de ganancias y pérdidas de los mineros de CryptoQuant cayó a 21, su nivel más bajo desde noviembre de 2024. Este registro indica que una porción creciente de la red opera en condiciones de fuerte estrés, con ingresos insuficientes para cubrir los costos operativos, incluso después de varios ajustes a la baja en la dificultad durante los últimos períodos.

Si bien la desconexión de equipos ha generado cierto alivio vía reducción de la dificultad, el efecto no ha sido suficiente para compensar la caída de precios y las interrupciones operativas. De mantenerse el hashrate en niveles deprimidos, la red podría enfrentar nuevos recortes de dificultad en las próximas semanas, lo que ofrecería un margen de alivio limitado para los operadores más eficientes.

Por ahora, los datos dibujan uno de los tramos más desafiantes para la minería de Bitcoin desde el reacomodamiento posterior a la prohibición china, más de cuatro años atrás, en un contexto donde la resiliencia financiera vuelve a ser el factor clave de supervivencia.

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