Mantente al día con el canal de WhatsApp de CriptoTendencia: Noticias al instante sobre Bitcoin, Altcoins, DeFi, NFT, Blockchain y Metaverso. ¡Suscríbete!

Recientemente, el rally del oro llevó su precio hasta un máximo histórico de $5.594 por onza. Este fuerte impulso fue el resultado de múltiples factores que se combinaron para elevar la incertidumbre en los mercados financieros. Entre ellos destacan la debilidad del dólar y el riesgo de un conflicto entre EE.UU. e Irán. Sin embargo, el recorrido alcista del metal dorado podría estar llegando a su fin.

Así lo advierte Cathie Wood, CEO de la gestora de inversiones Ark Invest. En una publicación en X, la inversora señaló que el oro estaría alcanzando un techo claro en relación con la oferta monetaria M2. Bajo esta lectura, los precios de los metales preciosos podrían enfrentar una corrección más profunda de lo que muchos anticipan.

De hecho, al momento de redactar esta nota, el oro registra una marcada toma de ganancias. Su precio retrocede hasta la zona de los $5.000/oz, según datos de CNBC, lo que implica una caída del -5,1%. El ajuste es aún más severo en otros metales, como la plata y el paladio, que descienden un -13,3% y un -10,6% respectivamente.

El planteo de Wood no se apoya únicamente en análisis técnico tradicional, sino en una métrica macroeconómica de mayor alcance: la relación entre la capitalización de mercado del oro y la oferta monetaria M2 de Estados Unidos.

Capitalización del oro frente al suministro monetario M2 desde 1920 hasta 2026.
Capitalización del oro frente al suministro monetario M2 desde 1920 hasta 2026. Fuente: X/Cathie Wood.

El fin del rally del oro en el argumento de Cathie Wood

En su publicación, Wood comparte una gráfica que muestra el porcentaje que representa la capitalización del oro respecto a la M2 desde 1920. La inversora califica como llamativo que este ratio haya alcanzado un máximo histórico del 171%. Este nivel coincide con los picos observados a mediados de la década de 1930, tras la Gran Depresión y la revaluación del oro impulsada por el gobierno estadounidense.

El indicador actual también supera ampliamente los niveles de 1980, durante el período de elevada inflación bajo la presidencia de Paul Volcker en la Fed. En aquel entonces, las tasas de interés alcanzaron el 20%, lo que refuerza la idea de que el oro podría encontrarse sobrevalorado en el contexto actual, según Wood.

A partir de esta lectura, la inversora sostiene que el mercado podría enfrentarse a una caída más pronunciada del oro. No se trataría de una corrección puntual con posterior rebote, sino del cierre definitivo del ciclo alcista. Este planteo se apoya en tres pilares: la sobrevaloración relativa, el debate entre inflación y deflación, y la comparación histórica con el episodio de 1980.

En el primer punto, se destaca que cuando el valor total del oro extraído supera ampliamente la cantidad de dólares en circulación, en una proporción sin precedentes, el activo puede considerarse excesivamente elevado frente a la liquidez disponible para sostener esos precios.

En segundo lugar, Wood ha reiterado que, si bien muchos inversores recurren al oro como refugio frente a la inflación, el riesgo dominante a largo plazo sería la deflación impulsada por la innovación tecnológica. Si las presiones inflacionarias se diluyen, el principal motor alcista del oro desaparece.

En tercer término, la comparación histórica muestra que en 1980 el ratio alcanzó el 125% antes de colapsar. Observar hoy un nivel del 171% sugiere una anomalía estadística que suele anticipar una «reversión a la media».

El contexto actual del metal dorado

El oro ha exhibido un desempeño excepcional en los últimos meses, impulsado por las tensiones geopolíticas, las compras sostenidas de bancos centrales -con China como protagonista- y la incertidumbre en torno a la política monetaria de la Reserva Federal. No obstante, Wood advierte que el mercado estaría subestimando cuán exigente es la valoración actual del metal en relación con la masa monetaria.

Desde una óptica histórica, el gráfico también refleja que, tras alcanzar estos picos de exuberancia frente a la M2, el precio del oro suele atravesar fases de enfriamiento prolongado.

Implicaciones para las criptomonedas

Un escenario de sobrecompra en el oro podría tener efectos relevantes en el mercado cripto. Cathie Wood ha señalado en sus proyecciones hacia 2026 que BTC cuenta con una ventaja estructural frente al oro: su escasez matemática.

La diferencia clave reside en la elasticidad de la oferta. Cuando el precio del oro sube, las mineras incrementan la producción, lo que aumenta la oferta disponible. En cambio, independientemente del nivel de precio, BTC mantiene una emisión programada, con un bloque procesado aproximadamente cada 10 minutos.

Desde esta perspectiva, si los inversores institucionales interpretan que el oro ha alcanzado un techo histórico en su relación con la M2, parte de ese capital podría rotar hacia BTC, cuyo ratio de capitalización frente a la oferta monetaria sigue siendo considerablemente inferior.

Deja un comentario