Regístrate en Bitget y obtén hasta 100 USDT en bonos completando simples tareas. Oferta por tiempo limitado.

Las probabilidades de un recorte de tasas de interés en enero por parte de la Reserva Federal continúan debilitándose. Este jueves se publicaron los datos de solicitudes semanales por desempleo en Estados Unidos, uno de los últimos indicadores clave del mercado laboral que el banco central evaluará antes de su reunión del 27 y 28 de enero.

De forma inesperada, el número de nuevas solicitudes de subsidio por desempleo se ubicó por debajo de las estimaciones de Wall Street. Esto sugiere que el proceso de enfriamiento del mercado laboral se está desacelerando, un factor relevante para los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) que definirán la política monetaria a finales de mes.

En la práctica, estos datos reducen la urgencia de aplicar un recorte de tasas de 25 puntos básicos en esta primera reunión del año, incluso a pesar de que el índice de precios al consumidor (IPC) de diciembre también se situó por debajo de las previsiones del consenso.

Durante la semana finalizada el 10 de enero se registraron 198.000 solicitudes de subsidio por desempleo, 9.000 menos tras la revisión de la cifra previa. El consenso del mercado anticipaba 215.000 solicitudes, lo que refuerza la lectura de una mejora visible en la fortaleza del mercado laboral.

Cabe recordar que los datos laborales fueron uno de los principales catalizadores de los recortes de tasas aplicados hacia finales del año pasado. Sin embargo, para esta primera reunión del FOMC de 2026, la probabilidad de un recorte apenas alcanza el 5%, mientras que el 95% restante apunta a que las tasas se mantendrán sin cambios, según la herramienta FedWatch del CME Group.

Posibilidades de un recorte de tasas en enero.
Posibilidades de un recorte de tasas en enero. Fuente: FedWatch.

La negativa a un recorte de tasas y el delicado contexto

En el escenario actual, la mayoría de los analistas coincide en que no habrá un recorte de tipos en enero. Si bien la desaceleración de la inflación podría justificar una flexibilización monetaria, la mejora del mercado laboral reduce la necesidad inmediata de avanzar en esa dirección.

Desde la perspectiva de la Fed, una inflación en descenso no constituye por sí sola un argumento suficiente para recortar tasas. Mientras los indicadores de IPC y PCE se mantengan por encima del umbral del 2%, el banco central considera necesario sostener una política monetaria restrictiva, especialmente si existe el riesgo de un nuevo repunte inflacionario.

Este enfoque ha intensificado el conflicto entre la Reserva Federal y la Casa Blanca. La administración de Donald Trump ha presionado de forma reiterada para forzar una reducción de las tasas de interés, lo que ha derivado en tensiones institucionales y en cuestionamientos sobre la independencia del banco central.

En respuesta, la Fed podría optar por cerrar la puerta no solo a un recorte en enero, sino también en las reuniones siguientes. Incluso se contempla la posibilidad de que las tasas permanezcan sin cambios en marzo y abril, siempre que el mercado laboral continúe mostrando señales de fortaleza.

¿Cómo afecta esto a las criptomonedas?

La ausencia de un recorte de tasas en enero podría tener un impacto mixto, pero predominantemente negativo, sobre el mercado cripto. Los activos digitales suelen beneficiarse de entornos de mayor liquidez y de políticas monetarias expansivas, por lo que tasas elevadas tienden a enfriar el apetito por el riesgo.

Además, el mantenimiento de tasas altas favorece el fortalecimiento del dólar estadounidense. Rendimientos más atractivos en instrumentos como el bono del Tesoro a 10 años atraen capitales hacia activos tradicionales, reduciendo el atractivo relativo de alternativas como BTC y otras criptomonedas.

Este contexto suele reflejarse en una contracción de los volúmenes de negociación en exchanges y en salidas netas de capital desde altcoins de mayor riesgo. No obstante, el panorama no es completamente negativo.

La estabilidad del mercado laboral podría abrir la puerta a recortes más adelante en el año, lo que devolvería impulso a los activos de riesgo. En ese sentido, algunos inversores de largo plazo interpretan esta pausa como una oportunidad de acumulación, en un entorno donde la tendencia macro sigue siendo favorable si la inflación continúa moderándose.

Deja un comentario