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Espacio patrocinadoEl director ejecutivo de «Bank of America» (BofA), Brian Moynihan, advirtió este miércoles durante una llamada de resultados que hasta $6 billones de dólares en depósitos podrían migrar desde el sistema bancario estadounidense hacia las stablecoins, en caso de que estas sean autorizadas a pagar intereses.
Esta cifra representaría aproximadamente entre el 30% y el 35% del total de los depósitos bancarios comerciales en Estados Unidos.
El pronóstico, que Moynihan atribuyó a estudios del Departamento del Tesoro, se enmarca en el actual debate legislativo sobre las stablecoins que ofrecen rendimientos y su potencial impacto sobre los pasivos de las entidades bancarias tradicionales.
En ese sentido, el ejecutivo explicó que las stablecoins funcionan de manera similar a los fondos del mercado monetario, al invertir principalmente en bonos del Tesoro en lugar de canalizar recursos hacia el crédito. Al operar fuera del sistema bancario convencional, este modelo reduce la base de depósitos que los bancos utilizan para respaldar préstamos a hogares y empresas.
«Si se retiran depósitos, o bien no podrán prestar o tendrán que conseguir financiación mayorista, y esa financiación mayorista tendrá un coste», expresó Moynihan.
Cabe señalar que los esfuerzos legislativos para abordar estas preocupaciones se concentran en la última «propuesta de ley sobre la estructura negociada del mercado de criptomonedas», publicada por el presidente del Comité Bancario del Senado, Tim Scott, el 9 de enero.
El borrador incluye una disposición que prohíbe a los proveedores de servicios de activos digitales pagar intereses o rendimientos simplemente por mantener stablecoins en custodia.
No obstante, el proyecto introduce una distinción relevante al permitir recompensas basadas en la actividad, como incentivos vinculados al staking, al suministro de liquidez o a la provisión de garantías, mientras prohíbe explícitamente los rendimientos sobre saldos inactivos.
La banca y el sector cripto chocan por la nueva regulación en el Senado estadounidense
Las declaraciones del director ejecutivo de Bank of America se produjeron en un contexto de intensa presión legislativa, mientras el Comité Bancario del Senado intentaba resolver las disputas restantes del proyecto de ley cripto antes de plazos clave.
Como referencia, se presentaron más de 70 enmiendas previas a la sesión programada del comité para el miércoles, reflejando el fuerte lobby ejercido tanto por el sector bancario como por la industria cripto.
Además, las reglas sobre el rendimiento de las stablecoins no constituyen el único punto de fricción. Legisladores demócratas han impulsado la inclusión de disposiciones éticas adicionales tras un informe de «Bloomberg» que estima que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría generado aproximadamente $620 millones de dólares a través de inversiones familiares en criptomonedas.
El último borrador del proyecto también ha generado preocupación fuera del ámbito bancario. Según un informe de «Galaxy Research», publicado a comienzos de esta semana, la iniciativa legislativa podría representar «la mayor ampliación de las autoridades de vigilancia financiera desde la Ley Patriota de EE.UU.».
El informe advierte que este escenario estaría vinculado al aumento de competencias otorgadas al Departamento del Tesoro sobre las transacciones con criptomonedas, lo que reaviva el debate sobre límites regulatorios y supervisión estatal.
En medio de estas tensiones, uno de los principales actores del sector cripto retiró públicamente su respaldo. El director ejecutivo del exchange Coinbase, Brian Armstrong, afirmó el miércoles en la red social X que la plataforma no podía apoyar el proyecto de ley, al considerar que incluye disposiciones que, en su opinión, «eliminarían las recompensas de las stablecoins».
«Agradecemos el esfuerzo de los miembros del Senado para alcanzar un resultado bipartidista, pero esta versión sería considerablemente peor que el statu quo actual», señaló Armstrong.
