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El mercado de coches eléctricos vivió en 2025 el ascenso definitivo de las marcas chinas. Estas compañías lograron vender grandes volúmenes de unidades tanto dentro como fuera de su país de origen. En particular, destacó la expansión de BYD, que logró desplazar a Tesla en ventas anuales. Este hito la consolidó como líder global en envíos de vehículos eléctricos por primera vez.
Un dato llamativo vinculado a esta empresa se remonta a 2011, cuando fue objeto de burlas por parte de Elon Musk, CEO de Tesla. En una entrevista con Bloomberg, el empresario desestimó el potencial de la fabricante china, que en ese momento era considerablemente más modesta. «No creo que tengan un gran producto», afirmó entonces.
En 2025, BYD superó con claridad a la compañía insignia de Musk en términos de ventas. Según datos publicados por la propia empresa este jueves, BYD vendió un total de 2.26 millones de coches, lo que representa un crecimiento del 28% interanual.
Con estas cifras, BYD desplazó a Tesla con amplio margen. La empresa estadounidense informó este viernes que sus ventas alcanzaron los 1.64 millones de vehículos, lo que supone una caída del -8% frente al año anterior y el segundo año consecutivo de contracción en sus entregas.
¿Continuará Tesla perdiendo terreno frente a BYD?
La capacidad de Tesla para competir con BYD enfrenta limitaciones estructurales, más allá de la tecnología o la calidad de sus vehículos. El principal punto débil radica en que el mayor mercado global de coches eléctricos es China, donde las compañías locales cuentan con ventajas significativas.
Estas ventajas incluyen facilidades de crédito, respaldo institucional y una narrativa oficial que promueve el consumo de marcas nacionales. A ello se suma el apoyo estatal, que permite a los fabricantes chinos reducir precios a niveles difíciles de igualar por competidores extranjeros como Tesla.
Para un consumidor chino, adquirir un coche de BYD resulta mucho más atractivo en términos económicos que optar por un modelo de Tesla. Además, ya no se trata solo de precio. Los vehículos de BYD alcanzaron en los últimos años un alto nivel de innovación, tanto en baterías como en sistemas de asistencia y conectividad.
Desde las declaraciones de Musk hasta hoy, el panorama cambió de forma radical. En más de 14 años, BYD pasó de ser una empresa subestimada a ofrecer productos competitivos y tecnológicamente avanzados. Esta combinación de innovación y respaldo gubernamental permitió a la compañía posicionarse como la actual referencia del sector de vehículos eléctricos.
En este contexto, la posibilidad de que la brecha frente a Tesla se amplíe en los próximos años resulta considerable.
El rechazo al proselitismo de Musk
Un tercer factor que contribuye al retroceso relativo de Tesla frente a BYD es la figura pública de Elon Musk. Si bien el empresario es reconocido por su capacidad para construir grandes negocios, también enfrenta críticas crecientes por su posicionamiento político.
Desde finales de 2024 y durante la primera parte de 2025, Musk se convirtió en una figura mediática asociada a la difusión de ideologías de extrema derecha. Esto lo llevó a confrontar abiertamente con gobiernos de distintos países e incluso a manifestar apoyo a partidos extremistas, como AfD en Alemania.
En paralelo, la red social X pasó a ser percibida como un espacio con escasa moderación, donde proliferaron discursos racistas, xenófobos y misóginos. Estos factores, sumados a su participación en el gobierno de Trump y a su postura hostil frente al sector laboral, erosionaron la percepción de Musk entre inversores y potenciales compradores de vehículos Tesla.
La acumulación de estos elementos se reflejó en el desplome de las acciones de la compañía durante el primer trimestre de 2025.

















