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Tras el invierno de 2022, los dos años siguientes fueron enormemente positivos para el precio de Bitcoin. El mercado de criptomonedas en su conjunto fue testigo de una recuperación gigantesca, lo que devolvió el optimismo a los inversores de todos los tamaños. Además, dejó claro que el Bitcoin es un activo que llegó para quedarse a pesar de sus dramáticas caídas estacionales.

La invulnerabilidad de la moneda frente a la guerra contra las criptos de la SEC de Gary Gensler en ese periodo confirmó la fortaleza del activo. A esto se suma la entrada del token a la bolsa de valores por medio de los ETF al contado. Además de esto, a mediados de 2024 se produjo el halving, un evento que dicta que el ciclo alcista estaba lejos de terminar.

Históricamente, los halvings se consideran el epicentro de un ciclo que alcanza sus picos alcistas al cabo de 500 días aproximadamente tras el recorte. Esto hizo suponer que las grandes subidas de 2023 y 2024 se quedarían cortas ante lo que sucedería en 2025. Como si el hype no fuera suficiente, Donald Trump manifestó su apoyo total al mundo cripto.

La Conferencia Bitcoin 2024 fue un golpe sobre la mesa en la que se anunció la conversión de BTC de un activo amateur a una de grandes ligas. Todo esto hizo suponer que el 2025 sería el gran año para el precio de Bitcoin. Y de hecho así lo fue hasta el 10 de octubre.

El 2025 será recordado como un año de contrastes para el precio de Bitcoin.
Desempeño del precio de Bitcoin en 2025. Fuente: CoinMarketCap

El ascenso de Trump y las expectativas para el precio de Bitcoin

Tras la victoria de Trump en las elecciones de noviembre de 2024, las apuestas por el precio objetivo de BTC se dispararon. Algunos expertos como Matt Hougan, de Bitwise, hablaban de que la moneda «no tendría ningún problema para llegar hasta los $500 mil». 

Aunque el BTC no tuvo el desempeño explosivo que se esperaba, su subida satisfizo a gran parte del mercado. La conquista de la barrera psicológica de los $100.000 por primera vez desató el entusiasmo entre los inversores. A esto se suma que durante buena parte del año se mantuvo sobre ese soporte. El establecimiento de nuevos máximos históricos del precio fue una constante tras correcciones limitadas.

Incluso, durante el anuncio de las tarifas, la moneda logró mantenerse con relativa estabilidad y posteriormente se recuperó con fuerza. Para el 6 de octubre, pocos sospechaban lo que se vendría encima. En esa jornada, el precio de Bitcoin alcanzó los $126 mil por moneda. 

Pocas horas después comenzaron las liquidaciones, cuyo epicentro fue el mercado de derivados apalancados. Unos $20.000 millones fueron barridos de ese mercado, lo que se constituyó en un golpe del que hasta ahora el mercado cripto no logró recuperarse. 

Desde entonces, el BTC comenzó a perder las barreras clave una tras otra. En el peor momento de estos casi tres meses de mercado bajista, la moneda estuvo cerca de perder los $80.000 por token.

Esta realidad se convirtió en una constante que terminó por voltear los números verdes que parecían inamovibles para 2025. Desde los máximos del 6 de octubre, el BTC perdió más del 30% de su valor, lo que determina que está de sobra en un mercado bajista técnico. 

Entretanto, el cierre de año probablemente marque un -8%. Al momento de redactar esta nota, la criptomoneda se cotiza en $88.971 por unidad, con un -7.04% interanual a pocas horas del campanazo de año nuevo.

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