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Los bancos italianos respaldan el proyecto del euro digital impulsado por el Banco Central Europeo (BCE).

Sin embargo, solicitan que las inversiones necesarias se distribuyan gradualmente, ya que los costos iniciales resultan elevados. AsĂ­ lo explicĂł Marco Elio Rottigni, director general de la AsociaciĂłn Bancaria Italiana (ABI), durante un seminario en Florencia.

Según Rottigni, «estamos a favor del euro digital porque representa un concepto de soberanía digital». Aun así, advirtió que «los costos del proyecto son muy altos dentro del gasto de capital que los bancos deben asumir, por lo que podrían repartirse a lo largo del tiempo».

Un proyecto clave para la soberanĂ­a monetaria europea

El BCE lleva años trabajando en una versión digital de la moneda única.

Su objetivo principal es reforzar la soberanía monetaria de la zona euro y mantener la relevancia del dinero del banco central en una economía cada vez más digital. Además, el proyecto busca reducir la dependencia de proveedores de pagos no europeos y responder al auge de las stablecoins, las monedas digitales respaldadas por activos estables.

No obstante, el camino legislativo ha sido lento. Algunos bancos franceses y alemanes se han mostrado reacios, ya que temen que millones de europeos opten por usar una billetera digital del BCE para sus pagos diarios. Ese cambio podrĂ­a provocar una fuga masiva de depĂłsitos bancarios hacia la nueva plataforma pĂşblica.

Calendario del euro digital: avances y prĂłximos pasos

Durante la reuniĂłn del Consejo de Gobierno del BCE celebrada en Florencia los dĂ­as 29 y 30 de octubre, se decidiĂł avanzar hacia una nueva fase del proyecto.

Tras dos años de preparación, el organismo espera iniciar una fase piloto en 2027 y lanzar oficialmente el euro digital en 2029, siempre que la legislación europea prevista para 2026 se apruebe a tiempo.

Un equilibrio entre innovaciĂłn y estabilidad financiera

El debate no se centra solo en la tecnología, sino también en el equilibrio del sistema financiero europeo. El euro digital podría modernizar los pagos y fortalecer la integración financiera, pero también plantea retos para la banca tradicional.

El eurodiputado español Fernando Navarrete, del Partido Popular, lidera la evaluación parlamentaria del proyecto. El 28 de octubre presentó un informe preliminar que propone una versión más limitada del esquema. Su objetivo es proteger iniciativas privadas como Wero, una solución de pago respaldada por 14 bancos europeos.

Europa no debe quedarse atrás

Para Rottigni, la clave está en avanzar con equilibrio: «Estamos a favor de un enfoque dual, con una moneda digital del banco central y monedas digitales comerciales que podrían desarrollarse más rápido». Según añadió, «lo que Europa no debe hacer es quedarse atrás».

En definitiva, el euro digital avanza con prudencia. Italia lo respalda, pero pide sensatez en los plazos y costos. Mientras tanto, el BCE busca mantener la competitividad europea en la era digital sin desestabilizar a su sistema bancario.

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