¿Qué está pasando en el mundo crypto? En el canal de WhatsApp de CriptoTendencia te lo contamos todo. ¡Suscríbete!
Jamie Dimon, CEO de JPMorgan Chase, reveló en una entrevista con Bloomberg que el banco invierte cerca de $2.000 millones anuales en el desarrollo de sus propias tecnologías de inteligencia artificial, y que los ahorros obtenidos gracias a esas innovaciones ya alcanzan cifras similares.
«Sabemos que ha llegado a miles de millones en ahorros, y pienso que es solo la punta del iceberg», señaló Dimon, subrayando que el potencial de la IA aún está lejos de alcanzar su límite.
La IA ya transforma múltiples frentes en JPMorgan
Dimon recordó que, aunque muchos asocian la IA generativa con una tendencia reciente, JPMorgan lleva más de una década desarrollando e implementando esta tecnología. Desde 2012, el banco la aplica en gestión de riesgo, detección de fraude, marketing, generación de ideas y atención al cliente.
Parte de esa evolución se refleja en una suite de modelos de lenguaje (LLM) accesible para los empleados, que permite realizar tareas como investigación, análisis de datos y revisión de contratos directamente desde sus dispositivos laborales. Dimon mencionó que actualmente unas 150.000 personas utilizan esa herramienta cada semana dentro del banco.
Además, JPMorgan continúa expandiendo su ecosistema de IA con soluciones enfocadas en seguridad. Según un artículo publicado recientemente en su blog oficial, la firma desarrolló el AI Threat Modeling Co-Pilot, una herramienta capaz de anticipar vulnerabilidades y reforzar la protección de los sistemas internos.
Este avance demuestra que la IA ya no solo optimiza la eficiencia operativa, sino que se ha convertido en una pieza clave en la ciberdefensa corporativa.
Finalmente, Dimon señaló que unas 2.000 personas trabajan actualmente en el desarrollo de tecnologías de IA dentro de JPMorgan, una cifra que refleja la magnitud de su apuesta por la automatización y la innovación continua.
El desafío de escalar la IA sin perder el control
Dimon reconoció que no todos los beneficios de la IA pueden medirse fácilmente, aunque el banco avanza en la evaluación de su impacto. A medida que los sistemas se consolidan, los propios equipos comienzan a exigir más funcionalidades: «¿Por qué no puede hacer esto? ¿Por qué no puede hacer aquello?», comentó, reflejando cómo la IA está entrando en una fase de madurez y especialización.
Sin embargo, el proceso no está exento de desafíos. Escalabilidad, regulación, seguridad de datos y dependencia tecnológica son las principales preocupaciones de una infraestructura que crece más rápido que su marco de control.
El ejecutivo también advirtió que el riesgo no se limita al plano técnico: las expectativas de los inversores sobre mayores ahorros pueden generar presión adicional. Aun así, Dimon se mantiene optimista. Para él, la IA representa una herramienta estratégica, no una moda pasajera, y su potencial apenas comienza a explorarse.
Un banco que se reprograma para el futuro
Más que una herramienta de eficiencia, la inteligencia artificial se ha convertido en un pilar estructural dentro de JPMorgan. Su adopción transforma no solo los procesos, sino también la cultura organizacional: cada empleado que la utiliza forma parte de un sistema de aprendizaje colectivo impulsado por datos.
Jamie Dimon parece tener clara la dirección: la próxima ventaja competitiva en la banca no será el tamaño ni el capital, sino la capacidad de aprender y adaptarse con mayor rapidez. En ese sentido, la inteligencia artificial ya dejó de ser un experimento: es el nuevo lenguaje con el que se reescribe el futuro financiero.

















