Regístrate en Bitget y obtén hasta 100 USDT en bonos completando simples tareas. Oferta por tiempo limitado.

Doug McMillon, director general de Walmart, lanzó recientemente una advertencia contundente: la inteligencia artificial cambiará prácticamente todos los empleos en su empresa.

Aunque reconoce que muchos puestos serán eliminados, también anticipa que surgirán nuevas oportunidades laborales. Su mensaje subraya una transición profunda en la naturaleza del trabajo frente a la automatización.

Los cambios previstos: entre pérdidas y oportunidades

McMillon afirmó que «es muy claro que la IA va a cambiar literalmente cada trabajo», indicando que no tiene claridad de alguno que quede indemne. Lanzó esta afirmación durante una conferencia de fuerza laboral en las oficinas centrales de Walmart en Bentonville.

Para los próximos tres años, la empresa espera mantener su fuerza laboral global alrededor de 2.1 millones de empleados, aunque con una fuerte reconfiguración de roles. Algunos puestos serán eliminados, otros transformados y otros nuevos emergentes.

No obstante, el desafío principal será identificar cuáles se expandirán y cuáles desaparecerán.

Walmart ya ha comenzado a aplicar IA en múltiples frentes: ha implementado chatbots internos, o «agentes», para atender clientes, proveedores y empleados; también los usa para monitorear cadenas de suministro, gestionar inventarios y anticipar tendencias de consumo. La compañía creó además un nuevo rol llamado «Agent Builder», encargado de diseñar estas herramientas de IA.

Los retos estratégicos de Walmart en la era digital

Este tipo de transformación conlleva riesgos humanos y sociales que deben gestionarse con cuidado. En primer lugar, está la reubicación laboral: empleados cuyos cargos queden obsoletos requerirán capacitación y caminos claros hacia nuevas funciones.

McMillon reconoció que Walmart aún no sabe exactamente cómo será ese reparto de roles.

Otro desafío es el sentimiento de inseguridad entre trabajadores: la anticipación de despidos o la presión de adaptarse puede generar resistencia al cambio o conflictos laborales. Walmart ha intentado paliar esto comunicándose abiertamente con su personal y prometiendo apoyo en la transición.

Desde el punto de vista estratégico, el reto será lograr que la adopción de IA no erosione la confianza del cliente ni deshumanice aspectos del servicio que dependen del contacto humano.

Walmart enfatiza que, mientras existan clientes comprando en tiendas físicas, seguirá habiendo roles humanos para atenderlos. Además, tiene sentido mantener una fuerza laboral estable mientras se despliegan las capacidades de IA gradualmente.

Mirada hacia el futuro laboral

Las declaraciones de McMillon confirman lo que muchos analistas temen: la IA no solo automatizará tareas rutinarias, sino que reconfigurará la esencia misma del empleo.

Walmart parece apostar por una estrategia de transformación conjunta: no reducir agresivamente el número de empleados, pero sí rediseñar sus funciones. Ese enfoque puede marcar un modelo a seguir para otras grandes empresas.

No obstante, el éxito de Walmart dependerá de combinar tecnología, talento y ética. Si sus trabajadores cooperan en la transición y asumen roles de mayor valor, la empresa podrá adaptarse sin dañar su estructura humana; de lo contrario, enfrentará desgaste, pérdida de capital clave y desconfianza interna.

Deja un comentario