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La última versión del popular chatbot de OpenAI, «GPT-5», se ha convertido en objeto de críticas, con miles de usuarios que aseguran que es inferior a la versión anterior, «GPT-4o», y lo describen como «tonto, aburrido y menos amigable».
No obstante, Sam Altman, director ejecutivo de la compañía de IA, ofreció algunas palabras de consuelo a quienes están preocupados por el rumbo que toma su empresa.
«Nuestra compañía está a punto de gastar el PIB de Francia en desarrollar nuestra infraestructura de IA», señaló Altman durante una cena celebrada en San Francisco el jueves, junto a periodistas y ejecutivos de OpenAI, según la publicación de «The Verge».
Cabe recordar que ChatGPT se lanzó en noviembre de 2022 y rápidamente se convirtió en el producto tecnológico de mayor crecimiento de la historia.
Durante la cena, Altman admitió que el último lanzamiento de software de su compañía «había sido un desastre», al no anticipar cómo el cambio de tono del modelo afectaría a los usuarios. También adelantó que ChatGPT incorporará próximamente más opciones de personalización.
«Creo que nos equivocamos muchísimo en el lanzamiento», expresó Altman. «Adicionalmente, el tráfico de nuestra API se duplicó en 48 horas y sigue creciendo. Nos hemos quedado sin GPU, mientras que ChatGPT alcanza un nuevo récord de usuarios cada día», agregó.
Por otra parte, Altman señaló que, si se mantiene el ritmo de crecimiento, muy pronto miles de millones de personas podrían interactuar a diario con ChatGPT y en algún momento tendrá más conversaciones que todas las charlas humanas juntas.
Sam Altman compara la IA con la burbuja «puntocom»
Altman también coincidió con algunos críticos del sector, que han calificado el auge actual de la IA como una burbuja similar a la de los inicios de internet. No obstante, aclaró que esto no significa que la tecnología no sea transformadora.
«Cuando surgen burbujas, la gente inteligente se entusiasma demasiado con una pizca de verdad», comentó. «Si observamos la mayoría de las burbujas de la historia, como la tecnológica, siempre hubo algo real detrás», agregó.
En los últimos meses, diversos analistas han advertido que el entusiasmo en torno a la industria de la IA podría enfriarse. Esta semana, el débil desempeño de las acciones de la startup de centros de datos e infraestructura «Coreweave» alimentó esas preocupaciones.
El miércoles, las acciones «CRWV» de Coreweave cayeron más del 20%, borrando casi dos semanas de ganancias en un solo día tras publicar sus resultados del segundo trimestre y sus previsiones a futuro.
Altman también afirmó que prevé que algunas de las grandes inversiones en IA no prosperen, al igual que ocurrió con ciertos proyectos durante la construcción de la infraestructura de internet en el auge de las «puntocom».
«Alguien va a perder una cantidad enorme de dinero, no sabemos quién, y mucha gente va a ganar una cantidad enorme de dinero. Mi opinión personal, aunque pueda equivocarme, es que, en general, esto será una gran ganancia neta para la economía», advirtió Altman.
Cabe destacar que OpenAI recaudó 40.000 millones de dólares en marzo, elevando la valoración de la empresa a 300.000 millones de dólares. Además, si la compañía concreta la supuesta venta de acciones que permitiría a los empleados canjear sus participaciones, la valoración de OpenAI podría ascender hasta los 500.000 millones de dólares.

















