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Para las grandes carteras, invertir en Nvidia es una forma muy rentable de ganar exposiciĂłn directa al avance de la tecnologĂa de inteligencia artificial (IA). El crecimiento de la compañĂa y el aumento de la demanda de sus hardwares y software para desarrolladores le convierten en una inversiĂłn ideal.
Actualmente, se trata de la empresa más valiosa del mundo y sus acciones son los activos con mayor capitalización del planeta después del oro.
Sin embargo, no todos están convencidos de que la inversiĂłn en esta compañĂa sea la apuesta más segura en este momento. Por ejemplo, el analista Avery Goodman remarca 3 riesgos fundamentales de estas acciones. En una publicaciĂłn en Seeking Alpha, el experto enfatiza que estas acciones están sobrevaloradas, lo que les hace vulnerables a correcciones.
El primero de estos riesgos es el ascenso de la competencia en el área de chips personalizados. Empresas tecnolĂłgicas y gigantes de la industria están invirtiendo en desarrollar sus propios chips especĂficos para IA. Esto Ăşltimo podrĂa suponer una alternativa directa a las soluciones estándar que ofrece Nvidia.
El segundo riesgo para los inversores lo supone el ascenso de las tensiones geopolĂticas, las cuales representan una fuente constante de incertidumbre. La creciente rivalidad tecnolĂłgica entre Estados Unidos y China podrĂa restringir enormemente el potencial. La fabricaciĂłn avanzada de chips depende de materiales y procesos complejos que están sujetos a interrupciones por factores polĂticos y comerciales.

El tercer gran riesgo de invertir en Nvidia: el oligopolio
El tercer gran elemento que aumenta el riesgo de invertir en Nvidia es el carácter oligopĂłlico en el sector de semiconductores. Esto tiene consecuencias agudas, considerando la ramificaciĂłn que se deriva del oligopolio. Básicamente, a medida que la IA pasa de ser una tecnologĂa en fase de pruebas a un elemento masivo, la demanda de chips aumenta.
No obstante, son pocos los actores capaces de satisfacer esta demanda, al menos en el nivel que lo hace Nvidia. Aunque esto puede parecer positivo para la empresa en la teorĂa, en la práctica el asunto es mucho más complejo. AquĂ juega un papel importante el asunto de la cadena de suministro.
AsĂ, la concentraciĂłn de la producciĂłn en pocas regiones aumenta la vulnerabilidad ante cualquier choque o crisis internacional.
En tĂ©rminos de valoraciĂłn bursátil, Nvidia se presenta como un activo con una probable valoraciĂłn excesiva. En el citado trabajo, el analista pone de relieve la teorĂa de «la burbuja de todo» que alerta sobre una sobrevaloraciĂłn generalizada en el sector tecnolĂłgico. Esta burbuja se habrĂa creado como consecuencia de la fiebre de la IA.
El optimismo en la IA podrĂa hacerse excesivo, lo que provoca que las acciones tecnolĂłgicas entren en la zona de riesgo de correcciĂłn si ese optimismo resulta infundado. En palabras cortas, se insinĂşa que los precios de muchas acciones parecen desconectados de sus fundamentos econĂłmicos reales.
Por ello, aunque Nvidia es una potencia tecnolĂłgica con una capacidad indudable, solo aquellos inversores con alta tolerancia al riesgo deberĂan considerar entrar, advierte Goodman. De este modo, invertir en Nvidia se presenta como una opciĂłn realmente prometedora, pero no exenta de riesgo como muchos suponen.

















