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La partida del legendario cantante de heavy metal, Ozzy Osbourne, hizo eco mucho más allá de las fronteras del mundo musical. Incluso, en el sector de las criptomonedas, este hecho impactó de distintas formas, con todo tipo de movimientos de mercado. A menos de 48 horas del fallecimiento del «Príncipe de las Tinieblas» los reportes relacionados con su figura en el mundo cripto continúan.
Entre los casos más significativos se destacan las estafas de pump-and-dump y rugpulls con memecoins en la red de Solana. Según un trabajo de CoinDesk, la cantidad de tokens con nombres alusivos al cantante son abundantes y muchos de ellos son comprobados fraudes.
Estas monedas de estafa habrían costado a los inversores incautos centenares de miles de dólares en SOL. Este hecho sirve como un llamado de atención sobre el papel de plataformas de rápida acuñación de tokens como Pump.Fun. La facilidad y los bajos costos de crear tokens en esta launchpad permiten la entrada de miles de estafadores con enorme creatividad para cometer crímenes.
La tendencia de creación de tokens de celebridades ante hechos noticiosos de impacto se convirtió en una práctica muy rentable para los criminales. Esto ofrece una imagen negativa para todas las formas de comercio con criptomonedas. La utilización oportunista de la muerte de Ozzy se convierte en un ejemplo más de esta práctica.
Otros efectos de Ozzy en las criptomonedas
Los tokens fraudulentos fueron solo una parte del impacto de la partida de Ozzy en el sector cripto. En el mercado particular de los tokens no fungibles (NFT) también hubo notable incidencia. En ese sentido, se destaca la colección CryptoBatz, un proyecto legítimo oficial vinculado con el artista y cuya temática es de murciélagos. Estos coleccionables hacen alusión a uno de los hechos más extravagantes de la carrera artística del legendario rocker.
Las ventas de estos coleccionables experimentó una notable subida que, a pesar de las pérdidas en 24 horas, mantiene un rendimiento colosal en una semana. De igual manera, estos coleccionables también fueron objeto de crímenes por parte de los estafadores.
Aparte del problema de los estafadores y las plataformas que legitiman esta práctica, el episodio de Ozzy deja muchos puntos claros. El primero de ellos es la capacidad del mundo de las criptomonedas de incidir en fenómenos sociales de cualquier naturaleza. El ascenso de estos activos hace que sea imposible ignorarles y de allí que están presentes en casi todas las esferas financieras y sociales.
Por ahora, buena parte de la comunidad aboga por regulaciones y reglas claras que impidan la proliferación de las estafas. Este se trata de uno de los temas más candentes ahora en el mercado cripto. La acuñación masiva e incontrolada hace que el mercado se convierta en un campo minado para los capitales legítimos que en cualquier momento podrían caer víctimas de criminales.

















