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Huawei Technologies está explorando nuevas oportunidades para exportar sus chips de inteligencia artificial, intentando ingresar a mercados dominados por Nvidia. La compañía ha ofrecido su chip Ascend 910B -de generaciones anteriores- en cantidades limitadas a potenciales compradores en Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Tailandia.
Aunque hasta ahora no se han concretado acuerdos, Huawei apuesta por diversificar mercados frente a las restricciones de EE.UU. y competir con gigantes tecnológicos.
¿En qué consiste la estrategia de Huawei?
Huawei apuesta por una táctica mixta: ofrecer chips físicos más antiguos, como el Ascend 910B, y complementar esa oferta con CloudMatrix 384, un sistema más avanzado basado en el chip Ascend 910C. El cual, opera exclusivamente desde China por limitaciones de suministro local.
El modelo 910B no es el más puntero del mercado, pero permite entrenar modelos de IA básicos y atender necesidades empresariales que no exigen máxima capacidad. Esta estrategia busca construir relaciones comerciales estables, abrir nuevas líneas de negocio y aprovechar el interés creciente por inteligencia artificial en regiones que invierten en infraestructura tecnológica.
En paralelo, Huawei continúa distribuyendo sus chips de IA Ascend 910C dentro de China a empresas nacionales que, por las sanciones, no pueden acceder a productos de Nvidia o AMD. Así, Huawei trata de fortalecer su base interna mientras explora expansión en mercados emergentes.
Contexto geopolítico y rivalidad con Nvidia
La iniciativa de Huawei llega en un momento en que el Medio Oriente se ha consolidado como un hub de inversión en IA. Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos han firmado acuerdos millonarios para adquirir chips de Nvidia y desarrollar centros de datos avanzados.
La presión geopolítica es fuerte: Estados Unidos ha endurecido controles para evitar que China acceda a chips de última generación, y busca que sus aliados prioricen proveedores estadounidenses. En ese entorno, Huawei intenta posicionarse como alternativa, ofreciendo soluciones técnicas funcionales y, sobre todo, mayor independencia de Occidente.
Obstáculos y posibles escenarios
Huawei enfrenta varios retos: los chips 910B no compiten directamente en rendimiento con los de Nvidia, lo que puede limitar el interés de clientes que buscan alta potencia de cálculo.
Algunos potenciales compradores han reaccionado con cautela; según Bloomberg, Emiratos Árabes Unidos mostró poco interés inicial, mientras que en Tailandia las negociaciones avanzan lentamente.
No obstante, Huawei apuesta por volumen y por combinar hardware y servicios en la nube. Para así, atraer mercados que no requieren chips de última generación, pero que sí desean fortalecer sus capacidades de IA.
Analistas destacan que, si Huawei logra cerrar acuerdos modestos, sentará un precedente que podría ampliar su presencia internacional pese a las restricciones.

















