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En una era marcada por la convergencia entre el deporte, la tecnología y las finanzas digitales, las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) han mostrado un acercamiento cauteloso -pero no indiferente- hacia el universo cripto.

Mientras otras ligas deportivas han abrazado con entusiasmo las oportunidades de la blockchain, la MLB ha preferido un camino menos ruidoso y más experimental. ¿Por qué esta reticencia? ¿Qué proyectos han existido? Y más aún: ¿qué condiciones deberían darse para que esta unión finalmente florezca?

Criptos en el diamante: antecedentes

La relación entre la MLB y las criptomonedas comenzó a insinuarse con algunos movimientos que, si bien limitados en alcance, marcaron precedentes interesantes:

  • FTX y el patrocinio arbitral: En 2021, la exchange FTX firmó un acuerdo millonario para que su logo apareciera en los uniformes de los umpires. Fue la primera vez que una firma cripto obtenía visibilidad oficial en el terreno de juego. Sin embargo, el colapso de FTX en 2022 obligó a la MLB a cancelar el contrato.
  • Candy Digital y los coleccionables NFT: En paralelo, la MLB se asoció con Candy Digital para lanzar series de NFTs con momentos icónicos, estadios y jugadores. Aunque no alcanzaron la notoriedad de los coleccionables de la NBA, se mantienen activos, con lanzamientos regulares y una base de coleccionistas fiel.
  • Topps y la transición a Fanatics: La histórica marca de tarjetas coleccionables también exploró los NFTs, antes de ser absorbida por Fanatics. Muchas de estas piezas aún circulan en marketplaces secundarios.

Pese a estos pasos, la presencia cripto en la MLB ha sido esporádica, sin una estrategia unificada o a largo plazo como las que vimos en otras ligas.

¿Por qué las criptos no han escalado en la MLB?

Hay factores estructurales y culturales que pueden explicar por qué la adopción de tecnología blockchain no ha alcanzado un protagonismo sostenido dentro de la MLB:

  • Demografía y hábitos de consumo: El público tradicional del béisbol tiende a ser mayor en promedio, menos propenso a la adopción temprana de tecnologías disruptivas. El contraste es evidente frente a deportes como la NBA o los eSports, cuyos fanáticos están más familiarizados con wallets, NFTs y tokens.
  • Conservadurismo institucional: La MLB es conocida por su apego a la tradición. Incluso cambios simples -como la inclusión del reloj de pitcheo o las nuevas reglas de extra innings- han generado resistencia. Un viraje hacia lo cripto exige un salto cultural que va más allá de lo tecnológico.
  • Experiencias pasadas fallidas: El caso FTX dejó un sabor amargo y cierta desconfianza hacia asociaciones con firmas emergentes del sector cripto. La caída pública de uno de sus principales sponsors erosionó parte del capital simbólico ganado.
  • Fragmentación de iniciativas: A diferencia de lo visto con Sorare en el fútbol europeo o Dapper Labs en la NBA, no ha surgido aún una plataforma unificadora que articule una experiencia digital integrada para los fans del béisbol.

¿Qué condiciones deberían darse para una integración real?

Para que criptomonedas y MLB puedan establecer un vínculo robusto y beneficioso para ambas partes, se requerirían ciertas condiciones clave:

  • Educación del fan: Es fundamental generar campañas que expliquen, sin tecnicismos innecesarios, cómo funcionan los NFTs, las wallets y los beneficios de blockchain para el fan promedio.
  • Selección de socios estratégicos confiables: Las asociaciones deben hacerse con empresas sólidas, reguladas, con experiencia en el ámbito deportivo. Esto mitiga riesgos reputacionales.
  • Desarrollo de casos de uso con impacto real: Los fan tokens por sí solos ya no bastan. Es necesario ofrecer experiencias que solo la tecnología blockchain pueda garantizar, como entradas tokenizadas, recompensas por fidelidad o participación directa en decisiones menores de los equipos.
  • Compromiso desde el liderazgo institucional: Comisionados, dueños de franquicias y jugadores deben involucrarse activamente en la validación de estas herramientas. El ejemplo desde arriba es clave para animar la adopción.

¿Cómo puede ayudar la blockchain a promover la MLB?

A diferencia de otras tecnologías, la blockchain no solo añade eficiencia o velocidad: redefine la relación entre organización y comunidad. En el caso de la MLB, su implementación puede generar un efecto regenerador en la conexión con nuevas audiencias:

  • Entradas tokenizadas: Reducen fraudes y permiten trazabilidad. Además, pueden ofrecer beneficios adicionales a largo plazo, como descuentos u objetos coleccionables vinculados al NFT.
  • Videojugadas como NFTs: Las mejores jugadas de la semana podrían convertirse en activos digitales únicos. Esto permite crear una economía del fan basada en la emoción y la memorabilia.
  • Recompensas por engagement: Asistir al estadio, ver los partidos en streaming o interactuar en redes sociales podría otorgar puntos canjeables por tokens o experiencias, incentivando la participación activa.
  • Transparencia contractual: Aunque aún lejano, la posibilidad de contratos parcialmente tokenizados abriría debates interesantes sobre transparencia salarial, comercio de jugadores y distribución de regalías.

Conclusiones

El vínculo entre las Grandes Ligas y las criptomonedas no está roto: simplemente se encuentra en una fase de latencia y no ha logrado aún formarse. La tecnología está lista, las ideas existen, y hay precedentes -aunque dispersos- de colaboración. Sin embargo, para que esta relación madure, es indispensable un cambio de mentalidad institucional y una apuesta decidida por educar e involucrar al fan.

La cripto no necesita invadir el béisbol: puede enriquecerlo. Y quizás, en una próxima Serie Mundial de béisbol, un fan esté sentado en primera fila gracias a un NFT que compró años atrás… sin saber que era el inicio de una nueva era para su deporte favorito.

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