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Durante la noche del 12 al 13 de junio de 2025, Israel ejecutó la operación «Rising Lion», una ofensiva aérea respaldada por inteligencia del Mossad y ciberataques, dirigida a cerca de cien objetivos estratégicos en Irán, incluyendo instalaciones nucleares como Natanz, Khondab y Khorramabad, bases militares clave y residencias de altos mandos de la Guardia Revolucionaria.
La acción resultó en la muerte de generales de alto rango y científicos vinculados al desarrollo del programa nuclear iraní.
Irán respondió con más de cien drones Shahed, la mayoría de los cuales fueron interceptados antes de causar daños sustanciales. El gobierno iraní calificó la ofensiva como una declaración de guerra y suspendió de inmediato las negociaciones nucleares que se venían adelantando en Omán.
Esta operación revela un nuevo tipo de confrontación en el tablero geopolítico global, donde la precisión tecnológica y el uso coordinado de recursos militares, inteligencia cibernética y operaciones encubiertas transforman la naturaleza de los conflictos internacionales.
Reacción inmediata en los mercados financieros
El impacto en los mercados financieros fue inmediato y profundo. El precio del petróleo subió entre un 7 % y un 11 %, impulsado por temores de disrupciones al suministro energético desde el Golfo Pérsico. Las bolsas europeas y los futuros en Estados Unidos registraron caídas entre 1 % y 1,5 %.
Los capitales se desplazaron rápidamente hacia activos considerados refugio tradicional: el dólar, los bonos del Tesoro y el oro, que tuvo un alza superior al 1 %.
En contraste, el mercado de criptoactivos no actuó como un puerto seguro. Bitcoin cayó más de un 4 %, tocando un mínimo de 102.700 USD antes de estabilizarse levemente por encima de los 105.000 USD. Ethereum sufrió pérdidas superiores al 10 %, y tokens como Solana, XRP y otras altcoins también vieron caídas considerables.

Las liquidaciones en posiciones apalancadas superaron los mil millones de dólares en pocas horas, y se esfumaron más de 230.000 millones de dólares en capitalización total de mercado.
Bitcoin y el mito del refugio digital
Este comportamiento revela que los criptoactivos, lejos de consolidarse como refugio frente a tensiones geopolíticas, siguen estando profundamente vinculados a la dinámica de activos de riesgo. En escenarios de crisis real, los inversores institucionales y particulares priorizan la liquidez y la previsibilidad, y se retiran rápidamente de posiciones que pueden amplificar pérdidas.
La narrativa de Bitcoin como «oro digital» queda debilitada frente a la evidencia de los hechos. Más allá de los precios, la situación abre una discusión más extensa sobre la seguridad operativa de las infraestructuras blockchain en contextos de guerra cibernética.
Las redes descentralizadas, aunque resilientes por diseño, no son inmunes a ataques coordinados que apunten a nodos, validadores o plataformas puente. Esto pone sobre la mesa la necesidad de fortalecer la gobernanza, la interoperabilidad y las respuestas ante eventos de alta intensidad.
El caso iraní: criptomonedas, sanciones y geopolítica
El caso iraní agrega una capa adicional de complejidad. Con una inflación anual superior al 40 %, una moneda local en caída libre y un régimen sancionado por gran parte de la comunidad internacional, el país ha venido utilizando herramientas como la minería de Bitcoin y el uso de stablecoins para evadir bloqueos financieros.
En este nuevo contexto de mayor aislamiento, es probable que Irán incremente estas prácticas, lo que intensificará la atención regulatoria por parte de Estados Unidos, la Unión Europea y Brasil.
El uso estatal de criptomonedas para eludir sanciones plantea dilemas técnicos, éticos y jurídicos, y puede marcar el inicio de una etapa donde los protocolos de transferencia descentralizada de valor se conviertan en objeto de regulación directa o presión diplomática multilateral.
Conclusión: una prueba de estrés para la Web3
Este episodio deja al descubierto las limitaciones actuales de los activos digitales y plantea la urgencia de repensar la arquitectura técnica y política del ecosistema Web3 si aspira a ser relevante dentro del sistema financiero global.


















BTC más o menos resiste, las Altcoins se desangran.
Saludos desde Montevideo.
El primer impulso ante guerras suele ser bajista Bitcoin, luego ya se consolida al alza. A ver qué pasa está vez.