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El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) acaba de asestar un gran golpe a una presunta red de lavado de dinero que operaba a través de empresas de criptomonedas.
Efectivamente, según informó la fiscalía, Iurii Gugnin, un ciudadano ruso de 38 años que vivía en Nueva York, también conocido como Iurii Mashukov y George Goognin, fue acusado formalmente por liderar esta operación. Por cierto, fue arrestado este lunes 9 de junio de 2025, donde se ordenó que permanezca detenido sin fianza hasta su juicio.
De hecho, Gugnin enfrenta 22 cargos que incluyen fraude bancario y electrónico, violaciones a sanciones y controles de exportación de Estados Unidos, lavado de dinero y la omisión de implementar los protocolos obligatorios contra el lavado de activos.
Si es declarado culpable, Gugnin enfrenta una pena máxima de 30 años de prisión por cada cargo de fraude bancario. Una pena máxima de 20 años de prisión por cada uno de los cargos de fraude electrónico, IEEPA, lavado de dinero y conspiración relacionada.
Además, una pena máxima de 10 años de prisión por no implementar un programa efectivo contra el lavado de dinero y no presentar informes de actividades sospechosas, y una pena máxima de cinco años de prisión por conspiración para defraudar a los Estados Unidos y operar un negocio de transmisión de dinero sin licencia. Sin embargo, Gugnin es considerado inocente hasta que se demuestre lo contrario en un tribunal.
¿Residente de Nueva York blanqueó $530M con cripto?
Específicamente, en el comunicado del Departamento de Justicia, el fiscal general adjunto John A. Eisenberg, indicó: «El acusado convirtió una empresa de criptomonedas en un conducto secreto para dinero ilícito y movió más de medio billón de dólares a través del sistema financiero estadounidense para ayudar a bancos rusos sancionados y facilitar que usuarios rusos adquirieran tecnología sensible estadounidense».
A su vez, los fiscales sostienen que Gugnin utilizó sus empresas Evita Investments Inc. y Evita Pay Inc. para procesar aproximadamente $530 millones en transacciones de criptomonedas y efectivo entre junio de 2023 y enero de 2025, principalmente en Tether (USDT).
Según documentos judiciales, los clientes de Gugnin incluían individuos y entidades vinculadas a importantes bancos rusos sancionados, como Sberbank, VTB Bank, Sovcombank, Tinkoff Bank, y Rosatom, la corporación estatal rusa de energía nuclear.
En sí, para ocultar el dinero ilícito, Gugnin presuntamente creó cuentas ficticias y falsificó más de 80 facturas, alterando digitalmente los documentos para borrar cualquier rastro de conexión con Rusia. Según la acusación, engañó a bancos y plataformas de criptomonedas, distorsionando las verdaderas actividades de su empresa para evitar ser descubierto.
Ahora bien, el fiscal estadounidense Joseph Nocella Jr. subrayó la gravedad de los cargos e indicó que: «Gugnin vino a Estados Unidos y estableció una operación de lavado de dinero bajo la fachada de una Startup de criptomonedas, la cual usó para evadir sanciones y controles de exportación y defraudar instituciones financieras estadounidenses».
Acusado usaba criptomonedas y contactos en Rusia e Irán para mover fondos
Según los reportes, la acusación contra Iurii Gugnin se profundiza con lazos a inteligencia rusa y entidades iraníes, facilitando un esquema oscuro que incluía la adquisición de tecnología sensible de Estados Unidos para Rusia.
Igualmente, se reveló que Gugnin mantenía cuentas en bancos rusos sancionados y buscaba en Internet sobre «investigaciones y penalidades por lavado de dinero».
Por ejemplo, durante su plan, Gugnin realizó las siguientes búsquedas en Internet que confirmaron su conocimiento de que estaba infringiendo la ley:
- «¿Cómo saber si hay una investigación en mi contra?».
- «Sanciones por blanqueo de capitales en Estados Unidos».
- «Antecedentes penales de Iurii Gugnin».
- «Señales de que podría estar bajo investigación criminal».
Para finalizar, los fiscales Matthew Skurnik y Dallas Kaplan están a cargo del caso, lo que destaca la importancia que otorgan las autoridades estadounidenses a las violaciones de sanciones y delitos financieros que afectan la seguridad nacional.
Cierro con esta frase de Roman Rozhavsky: «Utilizar criptomonedas para ocultar actividades ilegales no impedirá que el FBI y nuestros socios hagan rendir cuentas a los responsables».

















