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En el tercer día de la Conferencia Bitcoin 2025 en Las Vegas, se reunió un panel destacado que incluyó a Mayer Mizrachi, alcalde de la ciudad de Panamá, Max Keiser, Stacy Herbert, y Mike Peterson como moderador. Durante la charla, se debatió sobre el papel que Panamá podría jugar en la adopción de Bitcoin. Con una particular mirada a la experiencia de El Salvador como modelo y guía para la región.
Mayer Mizrachi se mostró emocionado de participar en la conferencia, destacando la experiencia de El Salvador en la implementación de políticas relacionadas con Bitcoin.
Según Mizrachi, El Salvador ha sido un catalizador para la región y el mundo, demostrando cómo una nación puede adoptar el Bitcoin para liberar a sus ciudadanos de las pandillas, mejorar sus índices de desarrollo y transformar su economía. «El futuro de Bitcoin es brillante», afirmó Mizrachi, quien también subrayó que su ciudad ya ha comenzado a dar pasos importantes en esta dirección.
Max Keiser y Stacy Herbert, defensores de Bitcoin desde sus primeras etapas, también compartieron sus experiencias. Stacy Herbert destacó su rol pionero como la primera mujer en mencionar Bitcoin en televisión internacional en 2010, ayudando a darle visibilidad en los medios tradicionales. Para Herbert, El Salvador es un ejemplo claro de cómo un país puede abrazar Bitcoin y cambiar su futuro económico.
Mizrachi explica: ¿Cómo llegamos hasta este punto?
Durante la discusión, Mizrachi explicó que el principal desafío de Panamá es dar el siguiente paso hacia una adopción integral de Bitcoin. En 2021, el alcalde escuchó por primera vez sobre la adopción de Bitcoin en El Salvador y se inspiró para implementar políticas similares en Panamá.
Aseguró que la ciudad ya ha tomado medidas significativas, como la aceptación de pagos de impuestos y servicios en Bitcoin. Sin embargo, el enfoque de Panamá será gradual, primero facilitando los pagos en Bitcoin y asegurándose de que los ciudadanos puedan disfrutar de sus beneficios sin depender completamente de la criptomoneda como moneda de curso legal.
El ejemplo de El Salvador fue fundamental en la discusión. Max Keiser mencionó que, hace años, había predicho que Panamá sería una de las primeras economías en adoptar Bitcoin en Centroamérica. Esto lo intuyó, basándose en su interés por la libertad económica.
Keiser se mostró optimista sobre el futuro de la región. Resaltando además que Panamá podría formar parte de un bloque económico con El Salvador, compartiendo los mismos objetivos de adopción de Bitcoin. De hecho, Mizrachi destacó que iniciativas como la «Bitcoin Embassy» y el Bloque Bitcoin en Panamá serán esenciales para integrar a la región en la economía global de las criptomonedas.
En términos de innovación, Stacy Herbert subrayó que la adopción de Bitcoin por parte de la gente de El Salvador se dio de manera orgánica. Iniciando fundamentalmente desde el gobierno hasta los ciudadanos. Esto sería un caso particular donde el gobierno regula primero y posteriormente innova.
En el caso de Panamá, ya se está viendo el uso de Bitcoin para transacciones diarias. Algunos bancos como Caja de Ahorros empezaron a abrir cuentas en Bitcoin y servicios financieros a los clientes con activos digitales.

El futuro de Panamá y Bitcoin
Mizrachi concluyó que, en el caso de Panamá, lo más importante es dejar que Bitcoin crezca de manera natural. La ciudad ya está dando los primeros pasos hacia la adopción, y lo que sigue es seguir el ejemplo de El Salvador. País donde la innovación y el uso de Bitcoin están transformando su sistema financiero. Para él, la clave del éxito radica en permitir que Bitcoin opere, prospere y continúe como un medio de intercambio viable en la región.
Sin embargo, señaló que la adopción de Bitcoin no solo depende de los gobiernos, sino también de la participación activa de la gente, lo que ya está sucediendo en El Salvador, con más de $5.000 millones en transacciones anuales registradas. Dicha participación, solo se logra con educación e infraestructura, que en el caso de Panamá, se debe desarrollar.
En términos de iniciativas concretas, Panamá ha comenzado a tomar medidas para adoptar Bitcoin dentro de su economía. En mayo de 2025, se convirtió en la primera ciudad en permitir pagos de impuestos y servicios utilizando Bitcoin y Ethereum.
Además, la ciudad se está preparando para un futuro en el que tanto ciudadanos como empresas puedan interactuar con la criptomoneda de manera más fluida. Mizrachi destacó que las políticas progresivas, junto con la creciente adopción en el sector privado y público, posicionan a Panamá como un líder potencial en la región para la integración de Bitcoin.

















