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Durante años, Bitcoin y el oro caminaron en paralelo como refugios frente a la inestabilidad monetaria. Sin embargo, en 2025, esa sincronía parece haber quedado atrás. Según Jim Iuorio, director general de TJM Institutional Services, el quiebre se debe a una serie de factores que reflejan nuevas dinámicas en los mercados.
De la convergencia al desacoplamiento
«De noviembre de 2022 a noviembre de 2024, oro y Bitcoin mantuvieron una correlación estrecha: el oro subió un 67% y Bitcoin, con mayor volatilidad, se disparó casi un 400%», explicó Iuorio en un artículo para CME Group. «Ambos eran vistos como cobertura ante políticas monetarias débiles».
Pero en 2025, todo cambió. Mientras el oro acumula una suba del 16% al cierre de marzo, Bitcoin ha retrocedido más del 6%.
El ascenso institucional de Bitcoin
Para Iuorio, gran parte del crecimiento explosivo de Bitcoin se explica por la entrada institucional. «Gigantes como BlackRock, VanEck y Fidelity incrementaron su exposición al mercado cripto, y países como El Salvador lo adoptaron como herramienta financiera», afirmó. Incluso el gobierno estadounidense ha planteado reservas estratégicas en criptomonedas.
Asimismo, instrumentos como los futuros «Bitcoin Friday» de CME -que permiten contratos de apenas 1/50 de un BTC- han facilitado el ingreso de inversores minoristas, consolidando la posición de Bitcoin en los portafolios institucionales.
¿Por qué Bitcoin cayó?
Según Iuorio, hay dos razones clave detrás del retroceso:
- El efecto «buy the rumor, sell the fact»: Bitcoin alcanzó un pico de US$ 109.100 en enero, momento en el cual las buenas noticias ya estaban descontadas por el mercado. Esto provocó ventas masivas una vez que se concretaron las expectativas.
- Correlación con el Nasdaq: Muchos traders agrupan activos volátiles como el Nasdaq y Bitcoin. Así, caídas en el índice tecnológico suelen arrastrar a BTC, en parte para cubrir márgenes en operaciones apalancadas.

El oro toma impulso
Mientras tanto, el oro avanza impulsado por la incertidumbre económica, la expectativa de baja de tasas en EE.UU. y, especialmente, la fuerte demanda de los bancos centrales. China, India y Rusia han comprado más de 1.000 toneladas métricas por año desde 2022, en un intento por reducir su dependencia del dólar.
La ofensiva monetaria del expresidente Trump, con nuevas tarifas y disputas comerciales, también ha acelerado esta tendencia. El resultado: la participación del dólar en las reservas globales cayó del 60% al 57%.
¿Fuga desde Bitcoin hacia el oro?
Según Iuorio, parte del capital que se aleja de Bitcoin podría estar regresando al oro. Con una capitalización total de USD 2.7 billones en criptomonedas, los movimientos de flujo no son menores. Para los inversores que buscan estabilidad, el oro ofrece un historial milenario difícil de igualar.

Dos activos, dos historias
«El oro ha sido reserva de valor desde el Antiguo Egipto, mientras que Bitcoin existe desde 2009», recordó Iuorio. Para muchos, esto aún coloca a BTC en una etapa de madurez incipiente, aunque su desarrollo acelerado en la era digital es digno de mención.
Conclusión: el fin de la correlación
En palabras de Iuorio: «La divergencia entre el oro y Bitcoin refleja la interacción compleja entre fuerzas económicas, políticas y de mercado». Mientras el oro se mantiene firme sobre los USD 3.000 por onza, Bitcoin cae a los $84.000.
Ambos siguen siendo coberturas frente a la incertidumbre, pero ya no se comportan como aliados inseparables.

















