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El peso mexicano cerró la semana con un fortalecimiento significativo frente al dólar estadounidense, respaldado por una combinación de factores geopolíticos, económicos y monetarios que han influido en las decisiones de los inversores. A continuación, se analizan los elementos más destacados que explican este desempeño, así como las perspectivas futuras de la moneda mexicana.

Factores clave para el incremento reciente

1- Guerra comercial y debilitamiento del dólar estadounidense

La intensificación de la guerra comercial entre China y Estados Unidos ha sido un motor crítico para los movimientos en los mercados. China respondió con aranceles de represalia de hasta el 125% a productos estadounidenses, lo que provocó una caída abrupta en el Índice Dólar (DXY), que se desplomó por debajo de los 100 puntos por primera vez en el año.

En lo que va del año el índice del dólar desciende 7,72%. Fuente: Yahoo Finance

Este deterioro en la fortaleza relativa del dólar ha brindado un escenario favorable para las monedas emergentes como el peso mexicano, que vio una caída en el USD/MXN hasta niveles de 20.31, registrando un retroceso semanal de 0.6%.

2- Decisiones de Banxico y el panorama económico mexicano

El Banco de México (Banxico) adoptó recientemente un enfoque más moderado (dovish) frente al contexto de desaceleración económica.

Según las actas de la última reunión, hay unanimidad entre los miembros de Banxico sobre la desaceleración en la economía y los avances en el proceso de desinflación. Esto podría derivar en un recorte de tasas de interés en la próxima reunión, lo que favorece una flexibilización de la política monetaria.

En términos económicos, los datos de producción industrial también han mostrado mejoras, con un aumento mensual de 2.5% en febrero, según cifras recientes de INEGI. Aunque la inflación en México se encuentra aún por encima de la meta de Banxico, el nivel de 3.8% interanual es consistente con el proceso de desinflación esperado, sentando las bases para una postura más acomodaticia.

3- Debilidad económica en EE.UU.

Desde el lado estadounidense, los datos mixtos han reforzado la presión sobre el dólar. Aunque el Índice de Precios al Productor (IPP) se enfrió hasta un nivel anualizado de 2.7%, sigue por encima de las expectativas, al igual que las presiones inflacionarias subyacentes.

Adicionalmente, el desplome en el Sentimiento del Consumidor, que cayó desde 57.0 a 50.8 según la Universidad de Michigan, y el aumento de las expectativas inflacionarias a un año (de 5% a 6.7%) subrayan un entorno complejo en la economía de EE.UU., limitando las posibilidades de endurecimiento monetario por parte de la Reserva Federal.

    Perspectivas futuras para el peso mexicano

    Política monetaria de Banxico y la Reserva Federal

    Las políticas divergentes entre Banxico y la Fed serán un factor crucial para el comportamiento futuro del peso mexicano. Mientras Banxico probablemente reduzca las tasas en respuesta a la desaceleración económica, los inversores están valorando que la Fed mantenga las tasas estables en el corto plazo, con posibilidades de recortes para julio.

    Esto podría mantener una relativa estabilidad en el tipo de cambio USD/MXN, siempre y cuando las expectativas de ambos bancos centrales se alineen con las condiciones económicas.

    Impacto de los riesgos globales y geopolíticos

    Si la guerra comercial persiste o se intensifica, las monedas emergentes como el peso mexicano podrían beneficiarse temporalmente de la debilidad estructural en el dólar. Sin embargo, este efecto puede verse contrarrestado por un aumento en la aversión al riesgo, que históricamente impulsa a los inversores hacia activos refugio.

    Tendencia técnica en el USD/MXN

    Desde una perspectiva técnica, analistas identifican la zona de 20.33/20.36 como un nivel clave, donde confluyen las medias móviles simples de 50 y 100 días. Una ruptura por debajo de este nivel podría abrir terreno para probar la barrera psicológica de 20.00. Por el contrario, una ruptura al alza por encima de los 21.07 (máximo diario reciente) podría llevar al USD/MXN a niveles de 21.28, el pico máximo anual.

    Conclusión

    El peso mexicano ha demostrado ser resiliente en un contexto global marcado por la incertidumbre geopolítica y la volatilidad económica. Su reciente fortalecimiento se explica por una combinación de factores externos como la debilidad estructural en el dólar y las tensiones comerciales, sumado a las políticas internas de Banxico que apoyan la estabilidad macroeconómica.

    A corto plazo, la atención estará en las decisiones de política monetaria tanto de México como de Estados Unidos, así como en los desarrollos de la guerra comercial, que continuarán siendo determinantes para el desempeño de la divisa mexicana.

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