Regístrate en Bitget y obtén hasta 100 USDT en bonos completando simples tareas. Oferta por tiempo limitado.
La volatilidad en el índice S&P 500 ha alcanzado esta semana su punto más alto desde la crisis financiera de 2008, según reporta Bloomberg. Un repunte tan pronunciado en la oscilación diaria -del mínimo al máximo- no se observaba desde el colapso del sistema financiero global hace más de 15 años.
El gráfico compartido por Bloomberg revela con claridad cómo el mercado estadounidense experimentó sacudidas de gran intensidad durante 2008, con oscilaciones que superaron el 10 % en un solo día. Tras un periodo de relativa calma entre 2012 y 2017, se han registrado varios episodios de alta volatilidad, como en 2020 con la pandemia, pero ninguno tan pronunciado como el actual.

¿Qué está impulsando esta nueva ola de inestabilidad?
El regreso de una volatilidad extrema responde a múltiples factores: tensiones geopolíticas, incertidumbre económica global, una posible recesión técnica en Estados Unidos, y las expectativas cambiantes sobre la política monetaria de la Reserva Federal. Además, el efecto dominó que provocan los algoritmos de trading en alta frecuencia también amplifica los movimientos del mercado.
Este entorno resulta especialmente desafiante para los inversores, quienes deben navegar entre señales mixtas, datos económicos contradictorios y decisiones políticas impredecibles.
¿Es esto una advertencia o una oportunidad?
La historia demuestra que los picos de volatilidad suelen coincidir con momentos de redefinición del mercado. Para algunos, se trata de una señal de alerta sobre correcciones más profundas; para otros, una oportunidad para reposicionar sus carteras a mediano y largo plazo.
La comparación con 2008 no es casual. Aquel fue un momento bisagra que cambió para siempre la percepción del riesgo financiero global. La pregunta hoy es si estamos frente a un nuevo punto de inflexión.

















