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Espacio patrocinadoEn 2025, los operadores financieros refuerzan sus expectativas de recortes de tipos de interés por parte del Banco de Inglaterra (BoE).
Este panorama refleja la preocupación del mercado frente a una economía británica debilitada por datos económicos adversos y persistentes retos estructurales.
Las cifras de ventas minoristas y el estancamiento del crecimiento económico confirman la gravedad de la situación.
Desempeño decepcionante de las ventas minoristas
El comercio minorista mostró un descenso del 0,3% en diciembre de 2024 en términos intermensuales, según la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS). Este resultado contrasta con el incremento del 0,4% que los economistas habían proyectado en una encuesta de Reuters.
Durante la temporada navideña, el «gasto cauteloso» prevaleció como consecuencia de la crisis del costo de vida, según Nicholas Found, de Retail Economics.
El impacto de estas cifras afectó también a la libra esterlina, que perdió terreno frente al euro y el dólar estadounidense tras la publicación de los datos.
La caída refleja la percepción del mercado sobre una economía con pocas probabilidades de un repunte rápido.
Ajustes en las previsiones de recortes de tipos
Los operadores ajustaron sus expectativas tras los recientes datos económicos.

Ahora anticipan recortes de más de 75 puntos básicos en las tasas de interés durante 2025, frente a los 65 puntos proyectados anteriormente. El tipo de interés clave, situado actualmente en el 4,75%, podría reducirse en un cuarto de punto durante la reunión del Banco de Inglaterra el 6 de febrero.
Craig Inches, de Royal London Asset Management, indicó que el Banco de Inglaterra debería implementar al menos cuatro recortes en 2025 para aliviar las presiones económicas.
La inflación, que cayó al 2,5%, proporciona margen para estas medidas. En 2024, ya se había registrado un recorte de medio punto porcentual.
Crecimiento económico limitado y nuevos retos fiscales
El crecimiento económico del Reino Unido se encuentra en una situación de estancamiento. En noviembre de 2024, la economía creció solo un 0,1% y no mostró variaciones durante tres meses consecutivos. Esta situación supone un obstáculo significativo para Rachel Reeves, ministra de Finanzas, cuyo objetivo principal es revitalizar el crecimiento económico y reducir la relación deuda/PIB.
Reeves enfrenta presiones adicionales debido a la volatilidad de los mercados globales de bonos. En enero, los rendimientos a largo plazo alcanzaron máximos de 27 años, lo que ha elevado los costos de endeudamiento del país.
Esta realidad podría obligar a Reeves a recurrir a más aumentos de impuestos o recortes en el gasto público para cumplir con sus compromisos fiscales.
Tasas hipotecarias y el impacto en el consumo
El aumento de los rendimientos de la deuda ha repercutido en las tasas hipotecarias, afectando directamente a los hogares. Los consumidores enfrentan mayores costos, lo que limita el gasto discrecional y afecta negativamente a sectores clave como el minorista y el inmobiliario.
Philip Shaw, economista jefe de Investec, destacó que las ventas minoristas suelen mostrar volatilidad en diciembre, con caídas que suelen revertirse en enero. Sin embargo, las condiciones económicas actuales dificultan que el mercado otorgue el beneficio de la duda al Reino Unido.
Esta situación mantiene a los inversores cautelosos, lo que presiona aún más al Banco de Inglaterra y al gobierno.
Perspectivas económicas para 2025
El año 2025 presenta grandes retos para la economía británica. La combinación de ventas minoristas a la baja, inflación en descenso y altos costos de endeudamiento presiona al Banco de Inglaterra a actuar con rapidez.
Los recortes de tipos de interés previstos buscan estimular la actividad económica, pero su efectividad dependerá de la respuesta del mercado y del comportamiento de los consumidores.
Por su parte, Rachel Reeves deberá equilibrar sus políticas fiscales estrictas con iniciativas para fomentar el crecimiento económico.
La colaboración efectiva entre las políticas monetarias y fiscales será clave para superar los desafíos de 2025 y estabilizar la economía del Reino Unido.
