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Las criptomonedas y las acciones están en un punto crucial y las posibilidades de desplome para finales de año son enormes. Esto lo asegura el fundador de Universa Investment, Mark Spitznagel, quien considera que la situación de soft landing está en peligro. En ese sentido, los activos de riesgo y los defensivos estarían próximos a un desplome.
Durante una entrevista con Bloomberg, el ejecutivo destaca que esta situación de incertidumbre económica es el territorio de los cisnes negros. Con esto se refiere a la teoría que habla de situaciones imprevistas que tienden a provocar desplomes en el mercado de valores.
«Cuando la curva de rendimiento se desinvierte y luego se revierte, el reloj comienza a correr y es entonces cuando se ingresa al territorio del cisne negro», comentó. En este punto habla de la curva de rendimiento de los bonos del Tesoro, la cual se invirtió el año pasado. Esta inversión entre los bonos a 2 años y 10 años es un síntoma de recesión, dado que los capitales se posan en la renta fija a corto plazo en períodos de incertidumbre.
En todo caso, posteriormente la curva mostró movimientos diversos y este es el punto en el que se puede generar una liquidación masiva ante cualquier eventualidad. Bajo tales circunstancias, las acciones y las criptomonedas están en la cuerda floja a pesar de los vertiginosos números verdes de este año.

Las acciones y las criptomonedas en una correlación cercana a máximos históricos
Actualmente, existe una correlación notable entre el mercado cripto y la bolsa de Nueva York. Incluso la sincronización se acerca a los máximos históricos del año 2022. Esto deja patentado, que el sector de monedas digitales ya tiene una integración casi plena en los mercados tradicionales. Esto último a pesar de la pequeña porción que representa en el mundo financiero.
Por otro lado, hay analistas que consideran que la correlación es algo superficial, dado que Bitcoin no es un activo de riesgo. Esto último lo afirma un ejecutivo de BlackRock. En cualquier caso, la realidad es la misma, según el análisis de Spitznagel. Para el experto, tanto los activos de reserva como los de riesgo podrían desplomarse antes de finalizar el año.
El índice de referencia S&P 500 ha tocado 42 ATH en 2024 impulsado por las fuertes ganancias corporativas. Pese a ello, el desplome podría producirse incluso con un dato macroeconómico que en cualquier otra circunstancia podría ser irrelevante. Ahora, con la economía en territorio del cisne negro, las posibilidades de derrumbe son mucho mayores, destaca. «Los cisnes negros siempre acechan, pero ahora estamos en su territorio».
El experto destaca que el derrumbe de las acciones y las criptomonedas podría tener lugar incluso si la Fed incrementa la agresividad con los recortes. Agrega que ahora el único refugio a la vista pueden ser los bonos del Tesoro. «El oro va a bajar, las criptomonedas van a bajar junto con los activos de riesgo», sentenció Spitznagel.

















