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El líder del Partido Conservador de Canadá, Pierre Poilievre, se opone firmemente a que el país explore la posibilidad de implementar una moneda digital del banco central (CBDC). Este tipo de moneda es motivo de controversia a nivel mundial, principalmente debido al control que otorga al Estado sobre las finanzas personales.
Poilievre ha expresado su apoyo al proyecto de ley C-400, propuesto por el miembro de la Cámara de los Comunes, Ted Falk. Esta iniciativa busca prohibir la introducción de una CBDC en Canadá y defiende el uso continuado del dinero en efectivo.
Según los conservadores, mantener el uso del efectivo es esencial para garantizar la libertad financiera de los ciudadanos, ya que impide que el gobierno monitoree todas las transacciones realizadas con la moneda nacional. «Menos control gubernamental significa más libertad y privacidad para los canadienses», afirmó Poilievre.
Poilievre también denunció que el Banco Central de Canadá ha estado trabajando de manera encubierta para imponer una CBDC en el país, lo que podría incrementar la deuda nacional al facilitar la expansión monetaria sin restricciones. Según él, la deuda de Canadá se ha duplicado bajo la administración actual.
Los riesgos de una CBDC para Canadá
La creación de una CBDC en Canadá, al igual que en cualquier otro país, plantea riesgos significativos. Aunque parece ser una opción inevitable en un futuro digitalizado, el principal temor de los libertarios es la pérdida de privacidad.
Esta preocupación es compartida por el Partido Republicano en Estados Unidos, liderado por Donald Trump, quien ha prometido bloquear la creación de una moneda digital de la Reserva Federal. En su lugar, Trump defiende la libertad financiera a través de criptomonedas descentralizadas como Bitcoin.
Aunque los conservadores canadienses también rechazan la idea de una CBDC, su posición respecto a las criptomonedas sigue siendo incierta. El proyecto de ley C-400 se centra en garantizar la disponibilidad del efectivo en todo el territorio canadiense y busca modificar la Ley de Moneda y la Ley del Banco de Canadá.
Este proyecto de ley propone eliminar la autoridad del gobernador del Consejo para retirar el dinero en efectivo de circulación. Sin embargo, aún no hay un plazo establecido para la aprobación de esta ley, que dependerá en última instancia del clima político.

















