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La intención de nominar a un anti Bitcoin al puesto de Secretario del Tesoro por parte de Donald Trump genera desconcierto entre la comunidad cripto. Recientemente, se conoció que el candidato republicano estaría pensando en el CEO de JPMorgan, Jamie Dimon, al puesto. Se trata de un personaje que podría jugar un papel negativo en una administración que promete grandes cambios con respecto a BTC.

En su campaña, Trump afirma que dará un trato especial a las criptomonedas y garantizará que las personas tengan libertad financiera por medio de ellas. De igual modo, promete que las empresas vinculadas al sector contarán con todas las garantías para prosperar en el país. 

Sin embargo, la hipotética presencia de Dimon en el Tesoro se presenta como un evidente obstáculo. Esto último cobra importancia considerando el papel del Tesoro en la dinámica financiera del país norteamericano. Entre los roles de este departamento se cuenta la regulación del sistema financiero y la supervisión de políticas financieras internas y externas.

En palabras simples, Dimon se podría convertir en la nueva espada de Damocles en contra del mundo de las criptomonedas. Recientemente, la comunidad cripto se regocijó con el nombramiento del entusiasta cripto, JD Vance, como vicepresidente. No obstante, la posibilidad de un nominar a un anti Bitcoin al Tesoro luce aterradora.

Dimon tiene un marcado pasado anti Bitcoin 

La trayectoria de Dimon como hater de Bitcoin, y del resto de las criptomonedas, es ampliamente conocida por su intensidad. Durante los últimos años, las referencias negativas del ejecutivo hacia la mayor de las criptomonedas son abundantes. En ese sentido, se refiere a BTC como un activo carente de valor o utilidad

De igual manera, considera que las criptomonedas son vehículos para actividades criminales y evasión de impuestos. Este punto es de gran importancia, considerando que una de las tareas del Tesoro es perseguir a las empresas que promueven o practican la evasión de impuestos. Según Dimon, las actividades ilegales de las criptomonedas cuestan a la nación unos $100 mil millones de dólares al año. 

A finales del pasado año 2023, en una audiencia en el Senado, el ejecutivo señaló que si él estuviera en el gobierno, las cerraría (refiriéndose a las criptomonedas). De tal manera, la llegada al gobierno de este personaje de gran influencia en Wall Street podría derivar en un nuevo frente de guerra del sector cripto contra el Estado.

La actual Secretaria del Tesoro, Janet Yellen, tampoco es partidaria de las criptomonedas, pero su enfoque es moderado. En repetidas oportunidades, la funcionaria se refiere a ellas como activos con los que se debe tener precaución. Sin embargo, Dimon es abiertamente anti Bitcoin y lo califica como un «esquema Ponzi». Así, su llegada al Tesoro podría ser problemática para la industria cripto.

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