Regístrate en Bitget y obtén hasta 100 USDT en bonos completando simples tareas. Oferta por tiempo limitado.

Para explicar de manera correcta que estaremos analizando el dólar y el Bitcoin en mercados volátiles, debemos tomar impulso. Primero, explicaremos que los mercados financieros se caracterizan a menudo por su volatilidad y por otra cosa, el buque insignia, el dólar. Sin embargo, el dólar ahora mismo tiene un fuerte contrincante que gana espacio a cada día (y con cada halving).

El Bitcoin, un activo financiero cuyo comportamiento irrumpió en los mercados tradicionales este año con la entrada del ETF de BlackRock, se posa junto al dólar como un gran refugio. De igual manera, lo hace como contrincante y es objeto de ataques.

Estos dos activos refugios, en ocasiones, con comportamientos opuestos por naturalezas divergentes, llegan a encontrarse. Estaremos analizando el dólar y el Bitcoin en mercados volátiles, fundamentalmente considerando aspectos claves de ambos activos. En primer lugar, la importancia de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) en el mercado financiero mundial y el dólar. Por otra parte, la limitada emisión de Bitcoin con un máximo de 21 millones de unidades.

Con una creciente oferta monetaria, la posición del dólar ante el mundo se ha debilitado, sin embargo, la FED se encarga de nivelar la balanza cada cierto tiempo. Mediante unas reuniones que tienen lugar en Estados Unidos cada 40 días, la Reserva Federal se pronuncia. Estas reuniones sacuden al mercado y sí, agregan más volatilidad a los mercados financieros.

Podemos relacionar, por otra parte, la inversión con la especulación de los activos. Esperamos comprar a bajos precios y vender en precios más altos para obtener retornos. Este tipo de interés en la inversión y especulación, caracteriza y condiciona el comportamiento humano ante variables macro y microeconómicas.

Un análisis del dólar y el Bitcoin en mercados financieros volátiles

Tras la pandemia, la masa monetaria de Estados Unidos se expandió más del 25%, lo que condujo a una inflación. Esto afectó a Estados Unidos y creó un efecto en cadena que, posteriormente, se transfirió a socios comerciales y sí, a sus rivales también. La desmedida emisión monetaria causó subidas de tasas de interés por parte de la FED, viéndose afectados los mercados y por supuesto, Bitcoin.

La confianza depositada en el dólar lo convierte en un activo valioso y de reserva, pero su dominio enfrenta desafíos ante el ascenso de las economías emergentes. Además, fenómenos como la globalización y la multipolaridad están empezando a cobrar mayor importancia. En momentos de volatilidad en los mercados financieros, la demanda del dólar como activo refugio está significativamente influenciada por las políticas de la Reserva Federal (FED) y las decisiones del gobierno federal.

Con una estabilidad política global afectada, el dólar se convierte en un refugio de confianza, lo que puede favorecer su posición frente a otras monedas y desde luego, Bitcoin. Gracias a la regulación tradicional y la legislación, en mercados financieros volátiles el dólar reclama su papel como activo de refugio.

Pero esto ha ido cambiando y para el 2030 podría empeorar la situación del dólar. El uso de la moneda como medio de pago, de intercambio o para pagos transfronterizos se ha puesto a prueba. Diversas soluciones financieras como las CBDC o el grupo BRICS han puesto en marcha sus procesos de «des-dolarización» a mediano y largo plazo. Si bien estos procesos pueden tomar años, el comportamiento de los mercados financieros es acelerado, ya que se basa en gran medida en las expectativas de los inversores.

La promesa de Bitcoin

Para comprender Bitcoin no es necesario invertir y viceversa, para invertir en Bitcoin no es necesario comprender Bitcoin. Esto parecen haberlo entendido las grandes instituciones financieras atraídas por la volatilidad intrínseca de la moneda. Una creciente demanda, una adopción cada vez más acelerada y una capacidad de cómputo son métricas muy claras.

El valor de Bitcoin no recae en su precio, más bien recae en el ecosistema que hay detrás. Es la infraestructura criptográfica y la necesidad de libertad financiera la que ha llamado la atención. Si bien esta promesa puede no ser perfecta, su apreciación en de un 10.000% desde marzo del 14 es un claro indicador de una adopción. Pese a esto, y a su cada vez mayor correlación con el panorama macroeconómico, Bitcoin se ha visto afectado por choques exógenos.

El periodo de estabilización de la economía, tras la inflación a nivel mundial, redujo el ritmo de muchos sectores económicos. Entre ellos, el sector tecnológico, estrechamente relacionado hoy día con Bitcoin. Por otra parte, la política económica, monetaria y fiscal en países como Estados Unidos, Reino Unido y China han afectado el surgimiento de Bitcoin y en ocasiones, prohibido su uso. Todos estos factores han perjudicado de manera indirecta o directa al precio de Bitcoin.

Considerando lo anteriormente explicado, Bitcoin también puede convertirse en un factor de un comercio multilateral a gran escala. Sin embargo, su volatilidad y gran dependencia de la demanda tienden a debilitar su posición. Pese a esto, todavía continúa ofreciendo rentabilidades a quienes invierten en Bitcoin.

Deja un comentario