Mientras el mercado se mueve, la información oportuna marca la diferencia → Recibe actualizaciones en nuestro canal oficial de WhatsApp.
Dos elementos que parecen muy distanciados entre sĂ son las criptomonedas y la sostenibilidad y no es para menos. Gran parte del estigma contra el sector cripto está relacionado con el alto consumo de energĂa por parte de la minerĂa de Bitcoin. De tal modo, los ambientalistas apuntan sus ataques contra cualquier moneda basada en el Proof-of-Work.
Es importante destacar que la mayor parte del recelo hacia el sector cripto y la minerĂa digital en particular tiene su origen en malos entendidos. Básicamente, se trata de noticias falsas creadas desde grupos ambientalistas de presiĂłn que tienen cierto grado de extremismo. Lamentablemente, muchas de esas acusaciones se repiten en algunos medios de comunicaciĂłn con casos muy recientes como el de New Scientist.
De cualquier manera, aunque existan abundantes noticias que hablan de los supuestos daños ambientales desde las monedas digitales, hay una realidad mucho más sensata. El potencial para respaldar un camino ESG por parte de la minerĂa digital es mucho mayor de lo que muchos suponen y en este trabajo tratamos de mostrar algunos de los puntos fundamentales de ello.
Criptomonedas y sostenibilidad desde el punto de vista de detractores
El asunto de las criptomonedas y la sostenibilidad viene de varios años de pugna entre los defensores de las primeras y sus detractores. En primer tĂ©rmino, no se debe subestimar el potencial contaminador que lleva la minerĂa digital. Sin embargo, existen fuertes elementos que sugieren una constante tendencia decreciente permanente en el consumo deficiente.
Se trata de dos verdades en las que se deberĂa terminar la discusiĂłn. No obstante, a partir de allĂ comienzan los extremismos de los detractores de estos activos digitales. Las acusaciones de contaminaciĂłn en contra del sector son mayormente argumentos repetitivos y muchos de ellos utilizan mediciones obsoletas o hipĂłtesis no revisadas por pares.
El historial de acusaciones y rĂ©plicas entre detractores y defensores es extenso. Una reciente publicaciĂłn de New Scientist, a nuestro entender, arroja luz nĂtidamente sobre esa disputa. El autor del trabajo, Matthew Sparkes, utiliza exactamente los mismos argumentos que han sido descartados repetidas veces. Asimismo, lanza algunas acusaciones sobre un supuesto consumo de agua alarmante por parte de la minerĂa digital.
La reacción de la comunidad cripto no se hizo esperar y lograron etiquetar la publicación en redes sociales como información incorrecta. De cualquier manera, el campo de batalla que ese generó con ese trabajo es una muestra de cómo se mueven los ánimos entre defensores y detractores de las criptomonedas y del impacto que tiene este sector en la sostenibilidad.
MinerĂa de Bitcoin y ESG
Más allá de la retĂłrica de este aparentemente interminable tema, se encuentran algunos elementos bastante evidentes. El primero es la fuente de energĂa que alimenta a la industria minera. SegĂşn el Consejo de minerĂa digital, más del 50% de la industria funciona con energĂa renovable. ÂżEs cierto?
No se requiere hacer una profunda investigaciĂłn para comprender que la energĂa proveniente de fuentes renovables es extremadamente barata. Para el negocio minero de Bitcoin es fundamental trabajar con energĂa a bajos costos. De hecho, en Ă©pocas de caĂdas del precio de BTC puede marcar la diferencia entre la continuidad o la quiebra de una empresa minera.
Por otro lado, se destaca que la red de Bitcoin aumenta en complejidad constantemente, además que los halvings recortan a la mitad las recompensas cada cuatro años. Esto obliga a las fabricantes a lanzar equipos cada vez más eficientes al mercado y a las empresas mineras a salir de las máquinas viejas. En palabras simples, operar con equipos viejos es poco rentable.
De continuar ambas tendencias, es claro que la minerĂa digital perderá progresivamente su potencial contaminador. Esto Ăşltimo, cabe destacar, sucederá mucho más rápido que en otras industrias como la petrolera. Pero hay otra cosa que decir y tiene que ver con el uso de energĂa excedente, lo cual permite generar riqueza extra para que las empresas proveedoras de energĂa se expandan.
Este es un punto clave de las criptomonedas y su papel para la sostenibilidad y del cual hablaremos un poco más abajo.
PoW y PoS: diferencias fundamentales
El rechazo a las criptomonedas por parte de los ambientalistas no naciĂł de la nada. En consecuencia, deben evitarse lo más posible las teorĂas de conspiraciĂłn de que la banca paga a los grupos ambientalistas para que ataquen a las monedas digitales. Contrario a ello, se debe entender que es un negocio nuevo y que las diferencias son notables entre algunas blockchains y otras.
En este caso se trata directamente del Proof-of-Work (PoW) y el Proof-of-Stake (PoS). Para no caer en explicaciones técnicas fastidiosas, podemos resumir diciendo que son dos formas de procesamiento en las cadenas de bloques. La primera utiliza poder informático, es decir, computadoras conectadas. El segundo tipo solo requiere las monedas de los holders bloqueadas para cumplir la misma función.
El consumo de energĂa del PoS es 99.99% inferior al PoW. De allĂ que muchos ambientalistas piden que Bitcoin cambie de la minerĂa al stake para que deje consumir energĂa en exceso, tal como hizo Ethereum.
Aunque pueda parecer lĂłgico, no es algo que se pueda lograr de manera sencilla. De la industria minera dependen miles de puestos de trabajo en algunos estados de Estados Unidos. Por otra parte, sin la minerĂa digital no habrĂa estĂmulo para crear nuevas fuentes de energĂa.
De tal modo, no solamente no es fácil que Bitcoin cambie del PoW al PoS, sino que serĂa una tragedia econĂłmica y social en muchos sentidos. A continuaciĂłn, explicamos las razones de este necesario matrimonio entre criptomonedas y sostenibilidad.
Bitcoin al frente de la lucha contra el cambio climático
ÂżLa energĂa que consumen las granjas mineras pudiera utilizarse para servir a poblaciones donde hay poco acceso a la electricidad? SĂ, pero esa energĂa no llega sin infraestructura. AsĂ, llevar energĂa a lugares remotos requiere inversiones de capitales que exceden el presupuesto de las empresas de energĂa. De tal manera, el sobrante de energĂa que producen se pierde.
El aspecto positivo de la minerĂa digital es que consume ese excedente y paga por Ă©l. Esto se traduce en que el excedente no se desperdicia, sino que se hace rentable para las empresas. En la medida en que se expande el negocio minero, el retorno que ofrece para los proveedores se hace atractivo para los inversores. Eso permitirĂa que las redes elĂ©ctricas se expandan.
Asimismo, las empresas estarĂan obligadas a producir electricidad renovable, dado que es más barata y, por tanto, la que demandan los mineros. Evaluando todos estos elementos, se puede decir que las criptomonedas y la sostenibilidad no son antĂłnimos como se podrĂa pensar de manera superficial.
La industria minera avanza rápidamente hacia la neutralidad en carbono y eso la convierte en un ejemplo de acertadas polĂticas ESG.
